Guerra santa, yihad, cruzada. Violecnia y religión en el cristianismo y el islam – Jean Flori

vendido

Estado: nuevo.

Editorial: Universidad de Granada y Universidad de Valéncia.

Precio: $000.

INTRODUCCIÓN
Por Jean Flori
El cristianismo predicado por Jesús se presenta desde sus orígenes como una religión de paz, que reprueba y condena el uso de la violencia y de las armas.
A finales del siglo XI, sin embargo, el papa Urbano II predicó la cruzada, expedición de guerra santa prescrita a los caballeros cristianos como remisión de sus pecados, destinada a recuperar por la fuerza el Santo Sepulcro de Jerusalén, que cuatro siglos y medio antes había caído en manos de los musulmanes. Es decir, la actitud de la Iglesia cristiana frente a la guerra conoció, en el transcurso de aquellos once siglos, una evolución tan profunda, un cambio tan radical, que más valdría hablar por lo que a ella respecta de revolución doctrinal.
Contrariamente al cristianismo, el Islam no conoció semejante convulsión. Esta diferencia fundamental resulta ante todo de la actitud radicalmente diferente de los dos fundadores de religión ante el uso de la violencia y de la fuerza armada. Desde el origen, Mahoma (adopto aquí esta grafía errónea, pues es así cómo los textos occidentales, hasta el final de la Edad Media, designaron al profeta del Islam) no repudió el uso de la violencia y aceptó la guerra santa (yihad).
Sus sucesores desarrollaron este aspecto y extendieron su área de aplicación: las conquistas árabes de los siglos VIII y IX, realizadas en detrimento del Imperio romano o de los reinos cristianos que le sucedieron, se realizaron en nombre de la fe musulmana, lo que de ninguna manera excluyó, subrayémoslo de entrada, una cierta forma de tolerancia hacia las “religiones del Libro” en los territorios conquistados por el Islam.
Aquella confrontación armada de la cristiandad con el Islam no fue, en verdad, la única causa de la evolución de la Iglesia hacia la guerra. El yihad, por sí solo, no hizo nacer la guerra santa: dicha evolución comenzó mucho antes de la aparición del Islam, a comienzos del siglo IV, desde la época del emperador Constantino, cuando el Imperio romano se tornó cristiano “por la cabeza” y cuando era preciso defenderlo contra los invasores bárbaros que desde hacía tiempo lo amenazaban en las fronteras. La guerra defensiva fue justificada entonces por los teólogos y los moralistas, sin llegar a ser santificada por ello. No obstante, la sacralización dela guerra se desarrolló de manera muy notable en el momento de las invasiones normandas y, sobre todo, musulmanas, primero en Oriente, después en Occidente, donde la resistencia de las poblaciones cristianas (particularmente en España) se tiñó a veces de tintes proféticos y de esperanza en algunas intervenciones celestes.
Poco después, el progreso del Papado y la implicación de la Iglesia en la sociedad feudal aportaron nuevos elementos de sacralidad al uso de la violencia armada cuando ésta estaba destinada a defender la Iglesia, sus personas y sus bienes terrenales. Los santos patronos de los monasterios dieron a veces ejemplo, y más aún los santos militares, que intervenían en los combates conducidos contra los “paganos” o asimilados, normandos, húngaros y arabo-beréberes. La Reconquista española y la lucha en defensa del Papado gregoriano acabó de dar a la guerra por la “buena causa” sus rasgos de guerra santa.
La idea de cruzada derivó de ello, a finales del siglo XI, en el momento que la perspectiva de una nueva invasión musulmana pareció amenazar el mundo cristiano, en Oriente con los turcos, en España con los almorávides. La boga de las peregrinaciones aumentó entonces ese temor e impulsó a la reconquista de los territorios perdidos, hasta la tumba de Cristo.
Durante aquel tiempo, en el imperio islámico creado por los conquistadores de Alá, se desarrolló una civilización brillante y fascinante que, aunque adoptó plenamente el concepto de guerra santa, practicó en el interior de sus fronteras y bajo sus leyes una amplia  “tolerancia” hacia las religiones monoteístas. El imperialismo arabo-musulmán, su dominación militar, política, cultural y económica, le dieron la preeminencia y desarrollaron entre sus habitantes, como en todos los casos de imperialismo, una actitud, incluso un complejo, de superioridad. Las derrotas militares sufridas en la época de las cruzadas y el declive general que afectó desde aquella época al mundo musulmán hicieron nacer entre sus habitantes un sentimiento duradero de amargura y rencor. El éxito obtenido hoy cerca de las masas populares musulmanas por los movimientos islamistas radicales de tendencias terroristas se alimenta, en parte al menos, de esos rencores.
A través de estos hechos, en su mayor parte conocidos desde hace tiempo, pero demasiado a menudo olvidados o mal confrontados, este libro intenta describir la evolución de las ideas, delas mentalidades y de la idea de guerra santa en Occidente, su interacción con la idea del yihad en el Islam que le hizo frente, hasta el llamamiento a la cruzada, que fue el dramático desenlace de una evolución milenaria. Una evolución que, en el seno del cristianismo, condujo a la elaboración de una doctrina de la guerra santa que, a través de muchos rasgos, se acerca al yihad islámico. Las dos religiones llegaron en aquella fecha (finales del siglo XI) a un nivel similar de sacralización de la guerra. La cruzada marca, pues, el término de la presente obra. Yo dejo a los historiadores de las épocas moderna y contemporánea la responsabilidad de describir como la cristiandad y el Islam evolucionaron, desde entonces, en direcciones muy divergentes.
A pesar de esas evoluciones, el peso del pasado medieval sigue siendo considerable, en el mundo occidental, ciertamente, pero mucho más aún en el mundo musulmán. De ello se deriva una distorsión y una fuente de incomprensión entre los dos mundos. La progresiva laicización del mundo occidental de cultura judeo-cristiana, acelerada desde hace más de un siglo, ha transformado, en efecto, las mentalidades, sobre todo en lo que concierne al concepto mismo de guerra santa. No solamente este concepto no despierta ya ningún eco favorable en la psicología común del hombre occidental, sino que suscita una reacción de repulsa. Evoca una época caduca, la de un oscurantismo fácilmente calificado de “medieval”, puesto que dicho concepto se forjó en la época que, en Occidente, se considera como la de los “siglos oscuros”. La idea de guerra santa, por tanto, se tiene hoy por una incongruencia inaceptable, una extravagancia retrógrada, una abominación anacrónica. No sucede lo mismo en los países musulmanes, al menos fuera de la muy débil capa “occidentalizada” de sus dirigentes o de una parte de sus élites intelectuales formadas en Occidente. En estos países, en efecto, la “revolución cultural laica” no ha tenido lugar. Subsiste, por otra parte, una nostalgia difusa dela grandeza pasada. Ahora bien, esta grandeza se sitúa precisamente en la misma época de nuestra “Edad Media” occidental, edad de oro del mundo musulmán. Una época en la que, impulsado por la fe y el ardor de sus guerreros, el Islam se lanzaba ala conquista del mundo en nombre del  Yihad y fundaba una civilización brillante y dominante cuyo orgullo y pesar los musulmanes conservan todavía hoy. Para muchos de ellos, resulta tentador asociar los dos fenómenos o, por lo menos, no rechazar de una manera total el concepto de guerra santa, que contribuyó a permitir su realización. Un concepto, por lo demás, vigorosamente inscrito en la Tradición musulmana desde sus orígenes coránicos.
Los musulmanes “modernistas” tratan en vano de espiritualizar y desmilitarizar ese yihad guerrero. Sin embargo, debemos constatar como dicho concepto vuelve a encontrar en la actualidad, y en su forma más radical, un vasto eco en los países musulmanes. La propaganda islamista se apodera y alimenta del mismo, prueba adicional de que tal es, en efecto, la percepción que de él adquiere espontáneamente la mentalidad popular musulmana. Aunque puede ser cierto, como recientemente se ha subrayado, que los terroristas islamistas de nuestro tiempo se inspiran en ideologías revolucionarias del siglo XIX, no lo es menos que ellos mismos invocan un yihad original y se sienten herederos de los grandes héroes del yihad medieval. Esto no se debe al azar, ni tampoco es un acto inocente. No es inútil, por tanto, para comprender mejor nuestro tiempo, examinar las raíces de las ideologías de la guerra santa, cuyos frutos venenosos hoy recogemos.

ENTREGA LibrosKalish A DOMICILIO (OPCIONAL – CAP. FED.) $40.

Contacto: juanpablolief@hotmail.com

Anuncios

Acerca de libroskalish

Libros difíciles de encontrar a buen precio.
Esta entrada fue publicada en Dominique Barthélémy, Georges Duby, Jean Flori. Guarda el enlace permanente.

9 respuestas a Guerra santa, yihad, cruzada. Violecnia y religión en el cristianismo y el islam – Jean Flori

  1. Pingback: Islam. Civilización y sociedades – Paul Balta (comp.) | Libros Kalish – Librería online

  2. Pingback: Orientalismo – Edward W. Said | Libros Kalish – Librería online

  3. Pingback: Caballeros y milagros. Violencia y sacralidad en la sociedad feudal – Dominique Barthélemy | Libros Kalish – Librería online

  4. Pingback: Fundamentos económicos y sociales de la cultura europea. De César a Carlomagno – Alfons Dopsch | Libros Kalish – Librería online

  5. Pingback: Cristianismos perdidos. Los credos proscritos del Nuevo Testamento – Bart D. Ehrman | Libros Kalish – Librería online

  6. Pingback: Historia de la cultura cristiana – Christopher Dawson | Libros Kalish – Librería online

  7. Pingback: Los jesuitas. Una historia de los “soldados de Dios” – Jonathan Wright | Libros Kalish – Librería online

  8. Pingback: La civilización hispano-árabe – Titus Burckhardt | Libros Kalish – Librería online

  9. Pingback: Los asesinos. La secta de los guerreros santos del Islam – Edward Burman | Libros Kalish – Librería online

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s