Cash. La autobiografía de Johnny Cash

Jorge Luis Borges Johnny Cash Nick Cave Libros Kalish Juan Pablo Liefeld

Estado: nuevo.

Editorial: RBA.

Precio: $150.

Descubierto a mediados de los 50 por la discográfica Sun Records de Memphis, Cash fue compañero de Elvis Presley y Jerry Lee Lewis, grabando canciones de gran éxito. Fichado por Columbia, en los 60 se convertiría en toda una institución cultural publicando álbumes conceptuales, himnos gospel, aclamados discos grabados en prisiones e incluso presentando su propio programa de televisión. Desde la satisfacción de su recuperada fama en los 90, Cash rememora pasajes oscuros, otros luminosos, y hace las paces con el mundo y consigo mismo. Y no únicamente su propia vida habita estas páginas de lectura compulsiva, sino también la historia de todo un país, Estados Unidos, y sus gentes más humildes y olvidadas.
Réquiem por Johnny Cash
 Bob Dylan
 Me pidieron que diera una opinión sobre la muerte de Johnny y pensé en escribir un texto llamado “Cash es el Rey”, porque eso es lo que realmente siento. Lisa y llanamente, Johnny era y es la estrella polar: te orientaba al navegar. El más grande de los grandes, entonces y ahora. Lo conocí en el ‘62 o ‘63 y lo vi mucho durante esos años. No tanto en los últimos tiempos, pero de algún modo estaba conmigo más que mucha gente a la que veo todos los días.
A principios de los ‘60 no había muchos medios musicales. Sing out! era la revista que cubría todas las noticias típicas del folk. Los editores habían publicado una carta donde me castigaban por el rumbo que estaba tomando mi música.
Johnny les contestó con una carta abierta diciéndoles que se callaran la boca y me dejaran cantar, que yo sabía lo que estaba haciendo. Eso fue antes de conocerlo, y esa carta fue todo para mí. Todavía conservo ese número de la revista.
Por supuesto, yo sabía de él mucho antes de que él hubiera oído hablar de mí. En el ‘55 o ‘56, “I Walk the Line” sonó en las radios todo el verano. Era algo diferente a todo lo que habíamos escuchado. El disco sonaba como una voz que venía del centro de la tierra. Era poderoso y conmovedor. Era profundo, y así también eran su tono y cada uno de sus versos: hondos y ricos, a la vez imponentes y misteriosos. “I Walk the Line” tenía una presencia monumental y cierta humillante majestad. Hasta un verso tan simple como “Es demasiado, demasiado fácil para que sea cierto” da una idea de lo que era. Basta recordarlo para darse cuenta lo lejos que estamos hoy de algo así.
Johnny escribió miles de versos como ése.
Él es, en verdad, la esencia de la tierra y el territorio, la encarnación de su corazón y de su alma y de todo lo que significa estar aquí. Y todo eso lo dijo en un inglés llano. Creo que podemos recordarlo pero no definirlo, así como no podemos definir una fuente de verdad, de luz y de belleza. Para saber qué significa ser mortal, no tenemos más que volvernos hacia el Hombre de Negro. Bendecido con una profunda imaginación, Johnny usó ese don para expresar todas las muchas causas perdidas del alma humana, y eso es algo milagroso y humillante. Escúchenlo y siempre volverán a sus cabales. Johnny se eleva muy alto sobre todas las cosas y nunca morirá ni será olvidado por nadie, ni siquiera por los que aún no han nacido, especialmente por los que aún no han nacido. Y así será para siempre.
ASESINATO POR NATURALEZA
Quentin Tarantino
En un país que cree estar dividido por las razas pero en realidad está dividido por la economía, las baladas country de delincuentes que canta Johnny Cash se conectan directamente con el corazón de Norteamérica. Con sus sheriffs brutales, jueces impiadosos, mendigos mentirosos, fugitivos desesperados, hombres condenados, prisioneros encadenados, inocentes injustamente acusados y protagonistas que confiesan en primera persona haberle disparado a un hombre sólo para verlo morir, las canciones de Cash –como las novelas de Jim Thompson– son poemas dedicados a la mentalidad criminal.
Un cantor comienza su historia: “Una mañana temprano, haciendo mi ronda/ me tomé un pase de cocaína/ y le disparé a mi mujer”. Una hija ve a su padre por primera vez y le dice: “Mi nombre es Sue/ ¿Cómo estás?/ Ahora vas a morir”. Es entonces cuando el padre desenvaina un cuchillo y corta parte de la oreja de su hija. Un asesino canta una canción sobre su víctima: “El primer tiro que le disparé/ le dio en el costado/ fue duro verla sufrir/ pero al segundo disparo/ ella murió”. Un convicto le canta un tema a la prisión que “retorció su mente y quebró su alma”: “San Quintín/ tal vez te pudras y ardas de una vez/ tal vez caigan tus paredes de piedra y yo sobreviva para contarlo/ tal vez todo el mundo se arrepienta de que alguna vez hayas existido/ y tal vez todo el mundo lamente que no hayas servido para nada”. Sin haberse arrepentido de sus actos, un asesino de una mujer desconocida describe al jurado de como “doce hombres malvados con la muerte en sus ojos”. Un prisionero encadenado (un esclavo del siglo XX) canta cada vez que usa su pala: “Me serví agua/ en una lata del Príncipe Alberto/ el jefe me descubrió bebiendo/ y creo que me rompió la mano”. Un asesino serial nos cuenta cuál fue su patria: “Nací en una miseria del alma”.
Siempre me he preguntado si los gangsta rappers sabrán lo poco que separa sus historias de delincuentes urbanos de las historias de delincuentes de campo abierto de Johnny Cash. No lo sé, pero lo que sí sé es que Cash lo sabe. Cash canta canciones de hombres tratando de escapar. Escapar de la ley, escapar de la pobreza en la que han nacido, escapar de la prisión, escapar de la locura, escapar de la gente que los tortura. Pero la única cosa de la que Cash no los deja escapar es del remordimiento. A diferencia de la mayor parte del gangsta rap, las canciones de la vida criminal de Cash raramente son hijas de los mejores momentos. De hecho, la mayoría de sus canciones llegan después que la puerta de la celda se ha cerrado o que el martillo de un juez ha decretado la muerte del reo.
Cuando un hombre enfrenta la muerte o 99 años en prisión por las decisiones que ha tomado en su vida, cuando cuenta la historia de esas decisiones no lo hace con ampulosidad sino con una pesada sensación de remordimiento. Remordimiento por la libertad que perdió. Remordimiento por la no-vida que enfrenta. Remordimiento por el camino que eligió. Remordimiento por la vida que no vivió, y que sólo ahora se da cuenta que era noble y decente. Remordimiento por la violencia dentro de él, que podría haber controlado pero que dejó que lo controlase a él. Remordimiento por ese único momento de violencia que le sacó todo de las manos y que ya no puede recuperar. El remordimiento, incluso, del asesino por su víctima. Como el hombre que le disparó a Delia dos veces y le dice a su carcelero: “Carcelero, oh carcelero/ carcelero, no puedo dormir/ porque alrededor de mi cama/ escucho a los pies de Delia caminar”.
Restos inmortales
Rodrigo Fresán
Su cuerpo todavía no está del todo frío cuando ya su voz vuelve a arder y a calentar. Johnny Cash –fallecido el último 12 de septiembre– vuelve sin haberse ido nunca. Caja con canciones. Más cajón que caja, en realidad: porque lo que contiene Cash Unearthed –mucho más inmenso de lo que en principio hace pensar su tamaño portátil de Biblia– son 5 CDs con 79 canciones –15 éxitos y 64 out-takes de las legendarias sesiones orquestadas por el productor Rick Rubin, que de ningún modo pueden considerarse descartes: sencillamente no entraron– más un libro de 104 páginas donde Cash y compañía discuten tema por tema, y Cash responde hasta casi el último aliento una profunda entrevista de Sylvie Simmons.
La cosa se organiza así: Unearthed Volume One: Who’s Gonna Cry, 18 canciones casi funerarias; Unearthed Volume Two: Trouble in Mind, 13 canciones con invitados como Tom Petty y Carl Perkins, y una versión de la Pocahontas de Neil Young que hace olvidar a su legítimo dueño y saludar a este ladrón, que se la roba porque se la merece; Unearthed Volume Three: Redemption Songs, 14 más, entre las que destacan la de Bob Marley que da título al volumen junto a otro finado reciente: Joe “The Clash” Strummer, Cindy con Nick Cave, el Father and Son de Cat Stevens a dúo con Fiona Apple y versiones solitarias para cantar todos juntos ahora de You Are my Sunshine y You’ll Never Walk Alone; Unearthed Volume Four: My Mother’s Hymn Book, la joya del tesoro: 15 canciones religiosas pasadas de madre a hijo; canciones que te dan ganas de creer en Dios para poder cantarle todo esto con la voz oscura y pecadora de Cash (alcanza, como muestra, con escuchar Where We’ll Never Grow Old con la garganta casi muerta del más vivo de todos); y el Unearthed Volume Five: Best of Cash On American, quince tracks escogidos entre los cuatro American Recordings grabados entre 1994 y el 2002, donde vuelven a encontrarse hits como la definitiva canción sobre el fin del mundo The Man Comes Around, Delia’s Gone, Southern Accents de Tom Petty, One de U2, Bird on the Wire de Leonard Cohen, la reinvención de Hurt de Nine Inch Nails (y cómo puede ser que no hayan incluido la reinvención del Personal Jesus de Depeche Mode o el In my Life de los Beatles, o lo que para mí ya es el cover definitivo de First Time Ever I Saw your Face).
Los fans han criticado la inclusión –y el consiguiente aumento de precio– de ese caprichoso Best of… considerándolo innecesario, porque todo cash-man ya tiene lo que en él se ofrece. Es cierto. Pero tal vez Cash haya pensado que el quinto CD tenía intenciones evangélicas: predicar la buena nueva, regalárselo al primero que, cuando salte el nombre de Cash, declare que “odia la música country”. Y entonces disfrutar viendo lo que pasa y darle la bienvenida a la congregación al nuevo hermano. Semejante generosidad será premiada, y aquí viene, ya, la recompensa. Más buenas noticias: luego de dejar armado este Unearthed –seguro de que le quedaba poco tiempo, sabiendo que se le había roto el corazón por la muerte de su compañera June Carter–, Cash se sentó otra vez frente al micrófono y se puso a cantar con prisa y sin pausa y grabó cincuenta canciones más para el American V, que llegará a nosotros desde el Más Allá para las próximas Navidades. Sí, Papá Noel existe.
Y Johnny Cash también.
RELIQUIAS SAGRADAS
Cash Unearthed –Cash desenterrado– es un gran título para definir todo este asunto y todo aquello que fue descubriéndose en American Recordings (1994), American II: Unchained (1996), American III: Solitary Man (2000), American IV: The Man Comes Around (2003) y, vale la pena, en el CD en vivo del 2002 junto a Willie Nelson, grabado como parte del programa Storytellers del canal televisivo y musical VH1. Porque lo que hace Cash con estas y aquellas canciones –lo que hizo a la hora de cantar durante casi estos últimos diez años– fue enterrar las canciones, dejarlas ahí hasta que queden en los huesos, para recién despuésdesenterrarlas y cantarlas limpias y resucitadas como nunca se oyeron. Porque la voz de Cash tiene la rara virtud de tomar algo de otro y escupirlo como si siempre hubiera sido suyo y nada más que suyo.
Así, Cash Unearthed –más allá de su grandeza presente, a partir de ahora atemporal y eterna– es también un más que merecido recordatorio de uno de los momentos más trascendentes e inesperados en la historia de la música popular norteamericana. Se sabe y se lo recuerda en el precioso libro –formidables fotos– que acompaña a la edición limitada de la caja. Todos pensaban que la historia de Johnny Cash estaba terminada. Johnny Cash también. Luego de años de ganar dinero con él, la Columbia no le había renovado contrato y la Mercury Polygram –su discográfica actual– no le llevaba el apunte y lo consideraba un dinosaurio de Nashville. Pero una noche de 1993, en el camarín de un teatro de Orange County California, tuvo lugar un milagro. Y Johnny Cash resucitó. Lo que ocurrió entonces fue que un productor de rock y rap peludo de treinta años de nombre Rick Rubin se coló en el backstage después del show y, tras conversar apenas quince minutos y caerse bien –a Cash le causó gracia el aspecto “de mendigo” de Rubin–, le propuso a un prócer country de sesenta y un años que se juntaran a grabar y ver qué pasaba. Fue el principio de una gran amistad, y de una de las más interesantes y celebrables sociedades artísticas desde que Los Beatles se juntaron con George Martin. Rubin lo definió con las letras justas desde el principio: “Cash no encajaba dentro de las reglas de la sociedad o del género. Siempre tuvo ese lado oscuro. Se lo consideraba un artista country… pero no un artista country normal. Yo siempre vi y sentí que Cash representaba la esencia del rock and roll”.
Así que Rubin se lo llevó a su casa y a su estudio de California, y lo puso a cantar frente a un micrófono. Sin parar. Una canción tras otra: todas las que quisiera Cash, todas las que se le pasaran por la cabeza y la garganta. Cash, coleccionista compulsivo de todo lo que se pueda cantar –“Ninguna canción está segura mientras yo ande suelto”, bromeó–, contribuyó con canciones antiguas y profundas, muchas de ellas sin nombre ni apellido. Rubin, por su parte, sugería selecciones que en principio parecían irreconciliables con la leyenda de Cash pero que, en cuestión de minutos –los minutos que se demoraba en cantarlas–, caían de rodillas ante el hombre de negro para convertirse en una canción que el cantante parecía haber cantado desde siempre. La idea era, de algún modo, desprogramar a Cash como se desprograma a los miembros de una secta: hacer que se olvidara de coros celestiales y pesados arreglos de cuerdas y de guitarras saltarinas; devolverlo a sus raíces más fuertes y profundas, a la atmósfera eléctrica y live de esos álbumes carcelarios. Cuando se cansaban de tanto encierro, Rubin llamaba a Johnny Depp y le pedía prestado el escenario de The Viper Room para esa misma noche, y allá iba Cash a solas con su guitarra para foguearse, para ponerse un poco nervioso, para volver a empezar. De tanto en tanto –no tardó en correrse la voz– ilustres curiosos pasaban por lo de Rubin y hacían un alto para hacer lo que se pudiera, por favor. Enseguida, al poco tiempo, ya no estaba tan claro quién era el rehén y quién el secuestrador. Y todos felices.
ULTIMOS RITOS
El primer American ganó un Grammy, el single oscurísimo y criminal Delia’s Gone tuvo videoclip con la top-model Kate Moss. El segundo y el tercero ganaron otros Grammy y la cosa ya podía ser considerada como tendencia, estilo, revolución. Entonces Cash se enfermó de muchas enfermedades raras y terribles (llegó a estar diez días en coma profundo) y se vio obligado a dejar los escenarios. No fue fácil para alguien acostumbrado a ofrecer 300 conciertos al año justo cuando era descubierto y celebrado por toda una nueva generación. Lo único que podía hacer entonces era seguir grabando. Grabar a la velocidad del sonido. Másy más canciones, tal vez creyendo que mientras hubiera aliento no se dejaría de respirar.
De esas sesiones agónicamente vitales surgió American IV: The Man Comes Around, el mejor de la serie –ya oiremos qué tal es el V–, que abre con una canción sobre el Apocalipsis y cierra con el familiar y familiero We’ll Meet Again. Entre uno y otro extremo: Hurt y su antológico video, multinominado por la MTV y compaginado en forma de postales de un hombre que se despide sin bajar la guardia. Fue por esos días cuando el canal Country Music Television lo nombró “Number One Country Artist of All Time”, título que venía luciendo Hank Williams. June Carter murió en mayo del 2003 y Cash se encerró todavía más en el estudio y tiró la llave. Terminó de ensamblar Cash Unearthed, terminó de grabar American V y –cuenta Rick Rubin– “Johnny se fue al hospital. Y se murió”.
Días antes, la periodista Sylvie Simmons fue a visitarlo y lo encontró triste, indignado por no poder escapar a la trampa de su silla de ruedas, destruido por la muerte de su mujer, mirando al cielo con los ojos entrecerrados. Simmons le preguntó primero cómo imaginaba el paraíso. “No tengo la menor idea. Espero que sea grande”, respondió Cash. Simmons le preguntó entonces si se sentía enojado con Dios por esta mala jugada de los últimos meses y cuenta que Cash se enderezó en la silla y gruñó: “¡No! ¡No! Yo nunca me enojo con Dios. No tengo nada que reprocharle”. Se hizo un silencio incómodo y negro, y entonces Cash agregó en voz baja, con una sonrisa torcida, mientras la enfermera se lo llevaba de regreso a su habitación: “Mis brazos… Mis brazos son demasiado cortos para boxear con Dios”.
Aun así…
Dios Mio
Bono
En una vieja Biblia negra leí cómo Moisés liberó de la esclavitud a los hijos de Israel con una plaga de langostas y un gran palo que se transformó en serpiente. A cambio, ellos prometieron no adorar a ningún falso dios, en especial a las vacas doradas (eran populares entonces, y aún lo son). Sin embargo, a pesar de los fuegos del cielo que cubrieron la noche y la infinita provisión de pan (maná) por parte de Dios durante el día, ésta fue una promesa que los liberados apenas supieron mantener por un minuto. Enojados porque aún no habían alcanzado la Tierra Prometida y quejándose de su vida nómade en el desierto, pronto retornaron al altar de la “vaca dorada”. Ignoraron advertencia tras advertencia. Moisés no podía creer que su pueblo fuera capaz de presenciar semejante temporada de milagros y seguir eligiendo el oro en vez de Dios. Dios, a su vez, estaba furioso. Pero cuando Él le dijo a Moisés que los abandonase o sería destruido junto con Su pueblo descarriado, sucedió algo maravilloso. De hecho, las Escrituras recuerdan que “Moisés, conociendo el corazón de Dios”, corrió entre la gente llorándole a Dios: “castígame a mí si los vas a castigar a ellos”. Dios, misericordioso, se retractó.
Es una maravillosa historia de empatía y piedad. Es la clase de historia que Johnny Cash podría haber escrito y cantado. Empatía y gracia están escritas en su cara, grabadas en su voz. La música gospel tiene una alegría que en la mayoría de las manos se convierte en sentimental; una dulzura fácilmente convertida en sacarina. ¿Por qué es entonces que en las canciones de Cash los ángeles sienten que están “a la vuelta de la esquina de los diablos”? Sentimos que él ha elegido “armar su tienda en las puertas del infierno”. Johnny Cash no le canta a los malditos sino que canta con los malditos, y a veces uno siente que podría preferir su compañía a casi cualquier otra.
Entonces el azúcar deviene en sal y el triunfalismo se atempera por los quiebres de una voz que conoce el compromiso de la vida real. El Gran John canta como el ladrón que fue crucificado al lado de Jesús, cuyas humildes súplicas fueron respondidas por el Hijo, asegurándole que esa noche vería el Paraíso.
Johnny Cash es un tipo virtuoso, y goza de la aún más virtuosa compañía de June Carter Cash y toda la familia Carter, pero es al bandido que hay en él al que queremos. El ladrón que puede romperte el corazón, colarse en él y dejarte con una pregunta molesta: “¿Dónde estaban ustedes cuando crucificaron a mi Dios?”.
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Anillo de fuego, el cómic de Joaquín Secall (dibujo) y Javier Lucini (texto) que acompaña Man in Black, la autobiografía de Johnny Cash.
Entra en el Anillo de Fuego
http://issuu.com/joaquinsecall/docs/anillo_de_fuego?e=1025938/2964859
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Johnny Cash: “Soy la última persona que estaría enojada con Dios”
La histórica entrevista con Larry King en la CNN (2002)*
Este, es un documento histórico. La transcripción de la entrevista efectuada a Johnny Cash por Larry King en Noviembre de 2002, donde Johnny Cash habla de todo: de su música, de su salud, de la música country, de su relación con otros artistas, de la cercanía de la muerte, de sus convicciones…
Entrevista a Johnny Cash
Emitido el 26 de noviembre 2002 en la CNN – 21:00 h.
LARRY: Es un gran placer dar la bienvenida a una visita que vuelve a Larry King Live, al maravilloso Johnny Cash. Su nuevo álbum, “The Man Comes Around” acaba de salir a la venta el 04 de noviembre, mientras hablamos al respecto en nuestra fiesta de Acción de Gracias. Y este año pasado hemos visto el lanzamiento de “The Essential Johnny Cash”, una crónica de dos CD ´s de sus años de grabación con Sun, Colombia y Mercury y el último año también ha visto el lanzamiento de un complemento ampliado de cinco LP´s vintage de Johnny Cash que se difunden en CD. ¡Eres como una leyenda viviente!.
CASH: Bueno, hay una gran recopilación de mi trabajo que he puesto junto de todas las empresas que trabajé, ¿sabes? Todo el mundo está tratando de superar a la otra.
LARRY: ¿Cantaste con Sun?
CASH: Sí, yo estaba en Sun Records.
LARRY: ¿Cuando Presley estaba allí?
CASH: Sí, cuando Presley estaba allí.
LARRY: ¿Los dos cantaron para Sun Records?
CASH: Sí, claro.
LARRY: ¿Por qué no duró esa compañía?
CASH: Bueno, yo no lo sé. Era una cosa de dinero, supongo. RCA-Victor fue a Sam Phillips para comprar Elvis y lo compró. Y él fue el núcleo de todo este asunto en torno al rockabilly.
LARRY: ¿Te diste cuenta de su grandeza entonces?
CASH: Eso creo. Pienso que todo el que le vió actuar lo hizo, si
Larry: Si.
LARRY: Está bien, Johnny, en primer lugar, ¿cómo te va? ¿Cómo está tu salud?
CASH: Buena. Bien.
LARRY: Porque, ya sabes, tienes un aspecto de que te hubiera ocurrido algo. Explícamelo.
CASH: He tenido algunos momentos difíciles. He tenido neumonía en tres ocasiones en los últimos tres años… cuatro veces en los últimos tres años-. Y eso te debilita. Te quita las fuerzas. Debilitó mis piernas y… puedo caminar, pero no muy bien.
LARRY: ¿Es esta la neumonía relacionada con la neuropatía autonómica que tienes?.
CASH: Si, la neuropatía autonómica.
LARRY: ¿Qué es eso?
CASH: Bueno, según entiendo, es una especie de amortiguador de las células de las terminaciones nerviosas en las extremidades inferiores y, a veces las manos y otras extremidades.Y para mí eso es realmente lo único que más me afectó. No estoy seguro de que haya afectado a mi capacidad pulmonar pero no tengo la capacidad pulmonar que tenía. Pero, por supuesto, la neumonía quita eso también.
LARRY: Esta rama de la neumonía…. ¿Te produce neumonía debido a que tienes esa enfermedad? ¿Como descubriste esto?
CASH: Bueno, en 1993 estuve hospitalizado en estado de coma y estuve allí durante 12 días. Todos pensaron que me estaba muriendo y no podían diagnosticar lo que estaba mal en mi. Finalmente, elaboraron un diagnóstico de Síndrome Shydreger. Unos meses más tarde se dieron cuenta de que no lo tenía y que era Parkinson. Y eso no fue todo. Entonces finalmente resultó ser neuropatía autonómica.
LARRY: Por fin se supo.
CASH: Finalmente conlcuyeron eso. Y estoy bastante tranquilo por el hecho de que eso es lo que tengo. Es una ralentización de las terminaciones nerviosas.
LARRY: ¿No tiene cura?
CASH: No, yo no lo creo. Pero está bien. No hay cura para la vida tampoco. (Nota propia: ¡gran respuesta Johnny!)
LARRY: ¿Puedes cantar?
CASH: Bueno, tan bien como siempre creo.
LARRY: ¿Puedes? Quiero decir, ¿sales a cantar por ahí?
CASH: Si. Bueno, no voy a cantar. Ya no hago más conciertos, por la cuestión física de ir por ahí y hacer conciertos… y los aviones… y los automóviles… y los hoteles… y todo eso. Y el backstage es un sitio tan oscuro que tengo dificultades. Mi visión se ha complicado. Yo diría que ha disminuido probablemente el 60 por ciento a causa de la neuropatía. Y la diabetes.
LARRY: Pero usted puede grabar todavía.
CASH: Si. Todavía puedo grabar, sí. He estado en el estudio mucho. He volcado mis energías de la carretera al estudio y realmente me siento bien. Estoy disfrutando de verdad.
LARRY: ¿Estás amargado?
CASH: ¿Amargado? No.
LARRY: ¿Estás enojado? Eres un chico joven. Sólo 70 años.
CASH: No, no estoy amargado. ¿Por qué amargarse? Estoy encantado de la muerte con la vida. La vida es… la manera en que Dios me lo ha dado a mí sólo un plato.. una bandeja de oro de la vida asignada sólo para mí. Ha sido hermoso. He estado con ustedes muchas veces, Larry, y todo ha sido cuesta arriba todo el tiempo. ¿Te acuerdas?
LARRY: Sí.
CASH: Sí, las cosas han sido buenas. Y las cosas van a mejorar todos los tiempos.
LARRY: ¿Así que no tienes de qué arrepentirte?
CASH: No me lamento.
LARRY: ¿Y no se volverá contra Dios?, “¿Por qué Dios me hace esto a mí?”.
CASH: Oh, no. No. Yo soy la última persona que estaría enojado con Dios.
LARRY: ¿No te acuerdas de nada de cuando estuvistes en coma?
CASH: Recuerdo voces en la sala. Recuerdo las cosas que decían. Y yo no podía responder a ellas, ya que yo estuve en coma durante bastante tiempo. En realidad, fuí tres veces con neumonía. Yo estuve en coma varias veces, con neumonía en tres ocasiones. Y varias veces he querido despertar y decirles, oí lo que dijisteis, ¿sabeis?. No me estoy muriendo…
LARRY: ¿Cómo es ese sentimiento?
CASH: …No me estoy muriendo. Podía oír a la gente a mi alrededor hablando. Y después de un rato, ya sabes, la conversación, inevitablemente, tiene que girar en torno a la muerte, si él muere, esto o aquello, ¿sabes?
LARRY: ¡Oh, y estabas acostado oyendo todo?
CASH: …Y estoy acostado oyendo eso, ¿sabes? Y oía hablar todo el tiempo de eso. He oído bastante todo eso.
LARRY: ¿Y no te podías mover?
CASH: Días y días y noches. Y no podía responder. No, no me podía mover, no.
LARRY: ¡Cuántas cosas, Johnny!.- La enfermedad, la neumonía, problemas que has tenido en los años 90, ¿puedo volver a tu adicción a las drogas, fue en los años 60?, ¿verdad?
CASH: No voy a echarle la culpa de mi enfermedad a eso en absoluto.
LARRY: ¿No?
CASH: En absoluto. La adicción a las drogas… no voy a culpar a este momento por mi adicción a las drogas, en absoluto. Y la gente dice, bueno, se metió droga en su organismo. Bueno, tal vez lo hice. Pero era por un buen propósito. Ellos deberían estar agradecidos de que lo diese todo en mi carrera, escribiendo… y grabando… y de gira.. y haciendo conciertos. En todos los sitios lo di todo y pensé que podría disfrutarlo. Pensé que la gente podría disfrutar de mí.
LARRY: Nunca te has detenido, ¿verdad?
CASH: Nunca he parado hasta 1993. No. Nunca.
LARRY: En los años 60 estabas enganchado a las drogas, ¿ cuales?
CASH: En los años 60, anfetaminas y barbitúricos.
LARRY: Las anfetaminas para mantenerse.
CASH: Uh-huh.
LARRY: Los barbitúricos para bajar después del subidón.
CASH: Así es.
LARRY: ¿Como era actuar bajo los efectos de drogas?
CASH: Bueno, por un tiempo estuvo bien. Por un tiempo estuvo bien. Por un tiempo, Larry, cuando tomé mis primeras dosis me decía, esto es lo que Dios quiere que tenga en este mundo. Esto fue inventado para mí, ¿sabes? Sinceramente, pensé que estas pildoras eran una bendición – un regalo de Dios. Hasta que me di cuenta de que me estaba engañando a mí mismo. Que se trataba de una de esas cosas que tienen una cara falsa, que es el diablo disfrazado que se ha presentado ante mi.
LARRY: Puedes hacer una buena canción de ello.
CASH: Probablemente ya se ha escrito, pero la escribiría.
LARRY: ¿Fue difícil liberarse de la droga?
CASH: ¿Deshacerse de las pastillas? Sí. Tomó -la primera vez que se rompió la adicción- 32 días. Y vivía en una casa que estaba sin terminar. La acababa de comprar. Esto fue justo antes de que June y yo nos casasemos.Y yo estaba viviendo en esta casa y June se mudó allí con su madre y su padre y otras personas se unieron en torno a mí y al comisionado de salud mental para el estado de Tennessee, que me había ofrecido su amistad. Y él dijo: Yo le ayudaré a salvar su vida si desea mantenerla. Y yo le dije, quiero conservarla. Así que él vino a mí todos los días a las 5 de la tarde cuando salía del trabajo. Venía todos los días para una sesión de asesoramiento. Durante 32 días. Sucedió una cosa divertida sobre el séptimo u octavo día. Tenía unas píldoras escondidas en el último rincón, ya sabes. Para que nadie supiera dónde estaban.
LARRY: Como medida de seguridad.
CASH: Sí, mi medida de seguridad, sí. Y un día en el quinto o sexto día que estaba por ahí, dijo, está bien, ¿cómo estás? Ya he dicho, simplemente genial. Él dijo, no, no lo estás. Estás mintiendo. Yo dije, OK. Él dijo, ¿dónde están? ¿Quieres que las tiremos por el WC o quieres que me vaya y continuar haciéndolo? Le dije: voy a tirarlas. Así que lo hice. Las tiré.
LARRY: ¿Y quedaste limpio?
CASH: Estuve limpio, sí. Durante 32 días.
LARRY: Más de la saga sobre Johnny Cash, una auténtica leyenda americana, que sigue, manteniéndose en marcha.
(PAUSA)
LARRY: Ya estamos de vuelta con el increíble Johnny Cash. Que sigue, como hemos dicho, manteniendose en marcha. Y en las notas interiores del álbum “The Essential Johnny Cash,” Bono de U2 dice de Cash que es la mayor voz masculina de la cristiandad. Todo hombre sabe que cualquiera es un blando comparado con Johnny Cash. Bien dicho.¿Cómo te hace sentir eso?
CASH: Eso me pone en un aprieto. Sentado acá delante de ti.
LARRY: ¿Dónde empezaste?
CASH: ¿Que dónde empecé? Memphis. Memphis, 1955.
LARRY: ¿Cuál fue tu primer éxito?
CASH: ‘Cry, Cry, Cry’.
LARRY: Un éxito country, ¿verdad?
CASH: Bueno, ‘Folsom Prison Blues’ fue mi próximo disco. Fue el primer gran hit country.
LARRY: ¿Cómo se llega a entretener a los presos? ¿Cómo comenzastes?
CASH: Bueno, los presos en Huntsville, Texas State Prison, había oído ‘Folsom Prison Blues’.
LARRY: Que fue grabado en un estudio.
CASH: Correcto, un estudio de grabación. Y esto fue en 1956, cuando recibí la invitación para hacer un concierto en Huntsville, Texas. Así, el Tennessee Two y yo, Grant Marshall y Perkins Luther y yo fuimos a Huntsville, Texas, y tocamos en el centro de la arena del rodeo. Ellos hacen este gran rodeo cada año.
LARRY: Famoso rodeo. Rodeo en la prisión.
CASH: Bueno, justo antes del rodeo me tuvieron como una atracción especial. Y yo estaba ahí fuera, supuestamente para cantar ‘Folsom Prison Blues’. Bueno, lo hicimos ‘Folsom Prison Blues’ y empezó a llover, y la tormenta era enorme. Estábamos justo en medio de la canción y el amplificador se quemó. Y no tenía amplificación, ninguna en absoluto. Allí estaba rodeado de truenos y relámpagos. A los hombres les habían dicho que no dejasen sus asientos pero se levantaron todos. Todos lo hicieron. Caminaron bajo la lluvia para acercarse lo suficiente para oírme cantar sin el amplificador. Y canté esa canción, y me pidieron que la cantase una y otra vez.
LARRY: ¿Bajo la lluvia?
CASH: Bajo la lluvia. Todos nos pusimos empapados, pero nos lo pasamos muy bien. Después de eso, Larry, recibí una petición de San Quintín, se corrió la voz en las prisiones de que yo era uno de ellos, supongo. Así que la historia llegó hasta San Quintín, y como tenían una fiesta de Año Nuevo cada año, me invitaron a actuar. Así que empecé a hacerlo y continué durante unos cinco años.
LARRY: ¿Estuviste preso?
CASH: En realidad no.
LARRY: ¿Sintió afinidad?
CASH: Bueno, sólo en mi mente y en las canciones que cantaba.
LARRY: Es obvio que la sentías, estabas escribiendo acerca de ellos, ¿verdad? Obviamente tuvistes algún contacto con estos hombres? ¿Qué crees que fue?
CASH: Bueno, como me metí en la droga en los años 60, sí, empecé a tener mucho contacto con los hombres de la parte sórdida de la vida. Cuando me metí en la adicción a las drogas.
LARRY: ¿Así que podría identificarse con ellos? Había tipos allí por las drogas…
CASH: Sí, cuando acabas en la cárcel varias veces, y te golpeas la cabeza un par de veces y te golpean las manos con una porra por tenerlas en los barrotes piensas como ellos, supongo.
LARRY: ¿Te endurecieron?
CASH: No, no me endurecieron. No, en absoluto. Creo que me ablandé Creo que , realmente, me ablandó. Realmente lo creo. Recuerdo la última vez que estuve en la cárcel antes de cuando te dije, ya sabes, cuando el comisionado de salud mental fue por casa todos los días. Llegué a casa buscando ayuda. Pero llegué a casa después de estar en la cárcel en Georgia, en una pequeña cárcel del condado. Y el carcelero me atrapó y me puso en la cárcel. Yo no supe qué paso hasta que desperté a la mañana siguiente y ahí estaba en la cárcel. Comencé a golpear los barrotes, pateando la puerta de la celda, esto y aquello, para llamar la atención. Bajó, me levantó y me tiró mi dinero y mis llaves del coche y mis pastillas en el mostrador. Y dijo, llévese todo. Siga tomando las pastillas, siga adelante y mátese a si mismo si quiere. Dijo, es su dios quien le ha dado derecho a hacerlo si quiere hacerlo. Él dijo, yo hice lo mejor que pude hacerlo. Le he traído para salvarle la vida, pero ahora siga adelante y mátese o cuidese. Acabé de meterme las cosas en el bolsillo y me fuí. Y decidí… oh, dijo, también, dijo, mi esposa es una gran fan suya y me dijo, cuando me fui a casa anoche y cuando le dije que tenía de Johnny Cash en mi cárcel, ella lloró toda la noche. Y añadió: “No quiero verle más. Así que salga de aquí”.
LARRY: ¿Qué hicistes?
CASH: Bien, esa clase de… sabes, me hundió para elevarme.
LARRY: Con todas las cosas que te han pasado, debe haber sido duro. ¿Y yo qué hago aquí?
CASH: Si, eso, qué haces ahí pasmado.
LARRY: Johnny Cash es nuestro invitado. El hombre que nunca huye. Nuevos álbumes, noticias y una de las grandes figuras de la historia de la música americana. Volveremos.
(PAUSA)
LARRY: Johnny Cash fue presentado por el presidente George W. Bush en una ceremonia en la Sala Constitucional en abril con la Medalla Nacional de las Artes. Ha ganado todos los premios importantes que se puede ganar en la música. Es una institución estadounidense. ¿Cuándo supiste que querías cantar?
CASH: Supe que quería cantar cuando era un niño, muy pequeño. Cuando tenía probablemente 4 años de edad. Mi madre tocaba la guitarra y me sentaba con ella y ella cantaba y aprendí a cantar junto con ella.
LARRY: ¿Cómo describirías tu voz?
CASH: No sé, Larry.
LARRY: Quiero decir ¿Eres un bajo?
CASH: No, yo no soy un bajo. Yo no me oigo como todo el mundo lo hace. Lo siento. Pensé que no lo hacen. No oigo… No oigo una voz bien fuerte. Supongo que me acuerdo mucho de la neumonía. No sé. Yo sólo, pero mi voz… tengo que trabajar realmente en mi voz, en la voz de mis discos para hacerlo bien. Me quedo sin aire. Me quedo sin aliento. Pierdo el punto…
LARRY: ¿Así que tienes que trabajar sobre ella mucho?
CASH: Si. Bastante. Bastante. Tal vez no más que una persona normal, pero para mí mucho, nunca tuve que hacerlo tanto.
LARRY: ¿Todavía disfrutas cantando?
CASH: Me encanta. Me encanta.
LARRY: ¿Y eso?
CASH: Me encanta ir al estudio y permanecer allí 10 o 12 horas al día. Me encanta. ¿Qué es? No sé. Es la vida.
LARRY: Me refiero a que con neumonía debe ser doloroso. Puede doler, ¿verdad?
CASH: Sí, pero pasó, ahora no tengo neumonía Así que no me duele ahora trabajar tanto tiempo.
LARRY: ¿Echas de menos al público?
CASH: Echo de menos al público. Echo de menos al público. Pero veo a muchas personas. ¿Sabes dónde veo a mucha gente? Con June, al ir de compras, mucho.
LARRY: ¿A centros omerciales?
CASH: En los centros comerciales. En los centros comerciales. Nos encanta ir a centros comerciales. Y algunas de los centros, los grandes, tienen estos pequeños coches eléctricos, como sillas de ruedas eléctricas.
LARRY: ¿Los montas?
CASH: Soy un peligro en una de esas cosas. Sí. Vamos a estos centros, salto sobre uno, y sigo a June todo el día. Me encanta ir de compras.
LARRY: ¿Dónde está tu casa?, ¿Nashville?
CASH: Cerca de Nashville. Hendersonville.
LARRY: ¿Por qué el negro? ¿Por qué siempre vistes de negro?
CASH: Usted sabe, yo escribí una canción (The man in black) sobre la razón por la que visto de negro, pero quizás no es exactamente la misma. Me visto de negro porque me siento cómodo asi Pero entonces, en el verano cuando hace calor me siento cómodo en celeste.
LARRY: Creo que jamás te he visto en azul claro. ¿Alguna vez has grabado o has hecho un concierto en azul claro?
CASH: No. Nunca dí un concierto excepto en negro.
LARRY: ¿Toda tu ropa es negra?
CASH: Si entras en mi armario de ropa está oscuro. Está muy oscuro.
LARRY: ¿Cuántos discos has vendido?
CASH: No sé.
LARRY: “No lo sé”. ¿El hit mayor?
CASH: ‘I Walk The Line’. ‘I Walk The Line’. Fue un éxito en tres ocasiones.
LARRY: Háblame de la historia de esa canción.
CASH: ‘I Walk The Line’. Dejame pensar…. ¿Cuando surgió la idea? Oh. Tenía una grabadora pequeña. Tuve un Wilcox Gay Recorder, un magnetófon de cinta abierta, en la Fuerza Aérea, en 1952. Estaba con la guitarra, estaba grabando y tocaba ritmicamente do-do-do-do. Se acabó la cinta y revobiné. Y entonces la reproducí y había un sh-sh-sh-sh, una especie de zumbido, que finalmente incorporé al disco.
Pero yo no sabía dónde provenía ese sonido cuando la toqué. Cuando incorporé ese sonido… cuando llegué a casa, cuando estaba en casa tras la Fuerza Aérea, estaba en la carretera y ese sonido me perseguía de nuevo. Y entonces… pero llegó la línea “porque eres mía, camino por la línea.” (“because you’re mine, I walk the line”). Seguía viniendo a mí, ¿sabes? Pero yo era… yo era jóven y no llevaba casado por mucho tiempo. Sí, seguía viniendo a mí. Porque eres mía, camino por la línea. Y luego, naturalmente, sólo las palabras fluyeron. Era una canción fácil de escribir.
LARRY: ¿Qué tal ‘A Boy Named Sue’?
CASH: Esa fue una canción de Shel Silverstein.
LARRY: Esa canción hace reir a todo el mundo cada vez que la canta, ¿verdad?
CASH: Así es. Sí.
LARRY: ¿Te gustó de inmediato?
CASH: Inmediatamente.
LARRY: ¿Alguien más alguna vez la grabó?
CASH: Nadie que yo sepa. Nadie que yo sepa. Hay una cosa sobre esa canción. La grabé en vivo en San Quintín en 1969.
LARRY: Recuerdo el álbum.
CASH: La noche anterior me fui de casa en Hendersonville para ir a California para hacer ese concierto, para hacer ese disco, tuvimos una fiesta en nuestra casa… June organizó una fiesta para el elenco de nuestro programa de televisión. Y en la fiesta estaban cantando estas canciones, todas las canciones por primera vez; Bob Dylan cantó ‘Lay Lady Late At Night’, Kris Kristofferson cantó “Me and Bobby McGee’, Shel Silverstein cantó ‘A Boy Named Sue’, Graham Nash cantó ‘Marrakesh Express’, Joni Mitchell interpretó ‘Both Sides Now’. Todos estos temas fueron cantados por primera vez en la fiesta en mi casa esa noche.
Salíamos al día siguiente para ir a California y June dijo: “llévate la letra de “A Boy Named Sue” a California. Querrás cantarla en San Quintín”. Le dije que no tenía tiempo para aprender esa canción antes del show. Y ella dijo: “Bien, cantala de todos modos”. Así que lo hice. Tomé la letra de “A Boy Named Sue”. Sólo la leí por primera vez – cantándola la primera vez, pero no sabía la letra de la misma. Así que de mala gana la puse en mi maletín y la llevé a California. Y salimos a hacer el show. Como último recurso, saqué las letras y las puse sobre el atril, y cuando llegó el momento que pensé que era lo bastante valiente, e hice esa canción.
LARRY: ¿Y esa multitud se volvió loca?.
CASH: Sí, ellos se volvieron locos.
LARRY: Estás muy involucrado en el patriotismo, cantaste un montón de canciones patrióticas, te involucras en tu país mucho. ¿Dónde estabas el 9 / 11? ( Nota: Se refiere a 2001, las bombas a las Torres Gemelas)
CASH: Yo estuve en mi finca en el centro del estado de Tennessee, en una finca de 107 acres, viendo la televisión.
LARRY: ¿Recuerda sus primeros pensamientos?
CASH: Un escalofrío me recorrió el cuerpo. Pensé en… Ya sabes, “Es una invasión”. Me sentí como si fuera una invasión de la guerra, y eso me asustó. Realmente me asustó. Se acabó. Pensé, ha llegado al fin.
LARRY: ¿La gente te pide que haga shows, desde el momento en sólo grabas discos? , ¿te han pedido que hagas conciertos y especiales?
CASH: Bueno, no lo sé. Creo que tuve un par de peticiones, pero no he considerado nada seriamente.
LARRY: ¿Dado que no podía hacerlo?
CASH: Así es.
LARRY: Willie Nelson hizo algunos.
CASH: Creo que sí. Creo que Willie hizo algunos, sí. Muchos chicos lo han hecho.
LARRY: Hablemos de tus contemporáneos. Waylon Jennings murió en febrero tras luchar contra la diabetes, tenía parte de un pie amputado. Usted compartió con él un apartamento en los años 60. ¿Qué se siente al perderlo?
CASH: Perder a Waylon fue difícil. Estuvimos muy cerca. Éramos muy buenos amigos.
LARRY: ¿Fueron pobres juntos?
CASH: Bueno, en realidad no, no. Yo no era pobre. Cuando compartimos el apartamento juntos, yo no era pobre. Yo me podría haber permitido un apartamento mejor. Podría haber tenido mi propio apartamento, sin tener que compartirlo con Waylon, pero pensé que sería divertido. Como resultó ser, pero nos alejamos el uno del otro después de unas pocas semanas en ese apartamento. Realmente no funcionó, por ambas partes. Compartimos la caída y el golpe que supusieron la drogas, compartimos esta cosa. Y también, compartimos este lugar para que June nos hiciera de desayunar. Ella venía y nos hacía jamón casero o galletas o salsa para desayuno o su madre, Mother Maybelle Carter, que venía y nos hacía el desayuno para tratar de mantenernos con vida, ya sabes, mantener nuestros huesos juntos por un tiempo.
LARRY: ¿Es más fácil cantar country? ¿cuál es la razón?
CASH: Bueno, estamos en nuestros patios. Montamos en nuestros automóviles. Vamos a las tiendas. Supongo que conozco a mucha gente cuando voy de compras.
LARRY: ¿Pero no tienes guardaespaldas? ¿No tiene 40 guardianes -a la altura de tu fama-, no tienes 13 personas para guiarte a través de una habitación?
CASH: No, nunca. No. No. Nunca he tenido a la gente diciendo “atentos, que viene el señor Cash, atentos”. Nunca he necesitado tener eso.
LARRY: ¿Qué hay de la música country en sí? Es el formato de radio más popular.
CASH: Parece ser. Parece ser la más popular.
LARRY: ¿Por qué nos gusta?
CASH: Bueno, yo no sé por qué nos gusta algo. Parte de ella no creo que nos guste.
LARRY: Buena respuesta, Johnny. Generalmente es parte de la nomenclatura.
CASH: Usted está tratando de meterme en problemas ahora….
LARRY: No, es parte de la nomenclatura en América.
CASH: Sí, sí lo es. Creo que hay más estaciones de country que de otras estaciones de música.
LARRY: Con muchos éxitos country crossover.
CASH: Creo que habla a nuestros sentimientos fundamentales básicos, ya sabes. De emociones, de amor, de la ruptura, del amor y el odio y la muerte y el morir, de mamá, del pastel de manzana, y todo eso. Cubre una gran cantidad de territorio, la música country lo hace.
LARRY: ¿Y cantar country es divertido?
CASH: Lo es.
LARRY: ¿No es demasiado triste? Cuenta una historia.
CASH: Hay divertidas como ‘A Boy Named Sue’, y tristes, como ‘Give My Love a Rose’.
LARRY: ¿Escribes la mayoría de las canciones que haces?
CASH: No. En esTe álbum, escribí cinco de las 15 de esas canciones.
LARRY: ¿Tienes la música siempre en tu cabeza?
CASH: Siempre. Siempre. Siempre hay ritmo fluyendo por mi mente.
LARRY: Entonces, ¿estás literalmente, en este sentido, escribiendo canciones todo el tiempo?
CASH: O bien las estoy cantando, June le dirá, o bien las canto, o tengo el ritmo saliendo de mi o estoy escribiendo una canción.
LARRY: ¿Alguna vez creyó tener una canción que pensaba que iba a ser fenomenal, y no lo hizo?
CASH: Exactamente.
LARRY: ¿Cuál? En lugar de eso voy a pedir a la inversa, también.
CASH: Si. Se llama ‘Red Velvet’. Creo que fue un éxito de Ann Tyson.
LARRY: ¿La escribistes?
CASH: No, yo no la escribí. Pero cuando la grabé, pensé, esto es todo. Éste es la que he estado buscando. Nadie la quería. Nadie la pidió. Todo el mundo la odiaba.
LARRY: ¿La odió? Porque recuerdo ‘Blue Velvet’, Tony Bennett tuvo un gran éxito, ‘Blue Velvet’. ¿Recuerdas alguna línea de ‘Red Velvet’?.
CASH: “Four months guy in April she came down, and the dusty autumn winds began to blow. Should have known I couldn’t hold her livin’ out so far from town, and the nights to come are cold and slow to go. If I had known before we kissed, you can’t keep Red Velvet on a poor dirt farm like this now she’s up — any time you can stop me. “
LARRY: Pensastes que no podías fallar. Está bien. Ahora, ¿cual te sorprendió?. ¿Qué canción te sorprendió para bien sin esperarlo?
CASH: ‘I Walk The Line’. La tuve en mi cabeza mucho tiempo, yo no creía que fuera tan buena canción. Simplemente creí que a nadie le gustaría. No me gustaban los arreglos. No me gustó el sonido que había en el disco. La primera vez que lo escuché en la radio estaba de gira por Florida. Llamé a Stan Phillips y le dije, “por favor no hagas más copias. Por favor, no envies más a las estaciones de radio”.
LARRY: ¿En serio?
CASH: Eso hice. Le rogué que no lo hiciera. Dije, no envies ‘I Walk The Line’ a las estaciones de radio. No quiero oírlo más. Él me dijo: “Tendrás que mantener el radio apagado, porque la ponen en todos los sitios”. Y él dijo, “vamos a darle una oportunidad. Vamos a darle una oportunidad y ver qué pasa”. Bueno, lo que pasó es que en una semana o dos fue directo al número uno.
LARRY: ¿Las estrellas country cantan con estrellas country?.
CASH: Nosotros si.
LARRY: En cambio, las estrellas pop rara vez comparten escenario con similares. ¿Por qué? Quiero decir, todas las estrellas country han grabado con estrellas country.
CASH: Eso es otra cosa que identifica a la música country. La música country es una hermandad. Y compartimos la música, las canciones, los sentimientos y las emociones. Lo hacemos y lloramos delante del otro, si queremos.
LARRY: ¿También se dan ánimo mutuamente?
CASH: Sí, lo hacemos.
LARRY: A diferencia de otros negocios en el mundo del espectáculo, ¿desea que a otros artistas les vaya bien?
CASH: Sí, lo creo. Sí, lo hacemos. Queremos ver a nuestros amigos triunfar.
LARRY: ¿Y usted es feliz cuando consiguen un gran éxito?
CASH: Si.
LARRY: ¿Así que no hay celos en la industria de la música country?
CASH: Yo no diría que no hay celos. Yo no podría decir eso, pero …
LARRY: La gente que lo hace se sienten segura en la música country, ¿verdad?
CASH: Creo que sí. Las personas que lo hacen se sienten seguros.
LARRY: ¿Tiene un favorito?
CASH: La tengo, tengo una favorita. Mi artista femenina favorita es Emmylou Harris. Mi artista masculino favorito sería Dwight Yoakam.
LARRY: Buen actor, también.
CASH: ¿No es genial?
LARRY: Es sensacional. Puede cantar. Es un auténtico cowboy.
CASH: Es fantástico.
LARRY: ¿Es su amigo?
CASH: Sí, somos amigos.
LARRY: Johnny ¿tienes la esperanza de que alguna vez esta enfermedad, lo que sea, pueda desaparecer? ¿Alguien la puede curar? Estarás fuera en el escenario otra vez.
CASH: ¿No sería agradable? Sí, eso estaría bien si no sólo podrían curar esta enfermedad, pero revertirla. No sólo eso, sino también el glaucoma.
LARRY: ¿Qué ves cuando ves ahora? Has dicho que sólo tenías un 40 por ciento de visión.
CASH: Lo que veo es, que te veo, pero es que hay mucha niebla entre tú y yo. Mucha niebla.
LARRY: Esa cosa en el lado de la cara, ¿es una cicatriz? (Se refiere a la pequeña cavidad que Johnny tiene en la parte inferior derecha de su rostro)
CASH: Si.
LARRY: ¿Eso es de hace mucho tiempo?
CASH: Sí, es de las Fuerzas Aéreas.
LARRY: ¿Qué pasó?
CASH: Es un agujero de bala.
LARRY: No!!
CASH: No, no lo es…
LARRY: ¿De dónde provienen de esa cicatriz?
CASH: Me extirparon un quiste cuando estuve en las Fuerzas Aéreas.
LARRY: ¿Tan simple como eso? ¿No hay una gran historia? ¿Nadie le disparó?
CASH: Eso es todo.
LARRY: ¿Fue un héroe en las Fuerzas Aéreas?
CASH: No. Yo estaba en Servicio de Seguridad de las Fuerzas Aéreas. Yo era un operador de radio de alta velocidad de intercepción. Interceptaba el código Morse de Rusia.
LARRY: ¿En la Guerra de Corea?
CASH: Si.
LARRY: Bastante bien. ¿Solía usted cantar en el servicio?
CASH: Si.
LARRY: ¿Tuvistes un programa de televisión que fue un éxito durante un par de años?, ¿no?
CASH: No, no, cuando yo estaba en el servicio.
LARRY: Quiero decir, cuando salistes del servicio. Me fui adelante en el tiempo…
CASH: Sí, lo hice. Tuve un programa de televisión muy exitoso.
LARRY: ¿Por qué dejó de hacerlo?
CASH: ¿El show de ABC? Oh, yo no lo dejé. Ellos me dejaron…
LARRY: Estuvo bien, y lo reponen en la televisión.
CASH: Lo reponen en la televisión, sí.
LARRY: Muy bien, Johnny. ¿A dónde vamos desde aquí? ¿Mira, te dices a ti mismo, estoy buscando un futuro? Estoy fastidiado por esta enfermedad, ¿voy a seguir grabando? Voy a aguantar, voy a… ¿qué te fijas para el mañana?
CASH: Bueno, Larry, puedes preguntarle a la gente a mi alrededor. No me doy por vencido. No me doy por vencido. Y no es por frustración y desesperación por lo que te digo que no me doy por vencido. No me doy por vencido porque no me doy por vencido. No creo en rendirme.
Es como decía mi padre, cuando vayas a los campos de algodón, si se supone que dan los hombres 10 horas por $ 5 al día, dales 10 horas y media. Sigo tratando de hacer eso, ¿sabes? Cuando mi sesión se supone que es de tres horas, voy a tratar de hacer cuatro o cinco horas. Yo trabajo porque me encanta mi trabajo. Mientras yo pueda trabajar, voy a trabajar.
LARRY: Hábleme de “The Man Comes Around”. (El tema principal de American IV que salía a la venta por ese entonces)
CASH: “The Man Comes Around” es una canción que escribí, es mi canción del apocalipsis, y tuve la idea de un sueño que tuve: soñé que veía a la reina Isabel. Soñé que entraba al Palacio de Buckingham, y allí se quedó sentada en el suelo.Y ella me miró y dijo: Johnny Cash, eres como un espino en un torbellino. Y me desperté, por supuesto, y pensé, ¿qué puede significar este sueño? ¿Espino en un torbellino? Bueno, me olvidé del asunto durante dos o tres años, pero el sueño seguía persiguiéndome. Me quedé pensando en él, fue muy vívido, y entonces pensé, quizás es bíblico. Así que lo encontré. Algo sobre remolinos y los espinos en la Biblia. Así que a partir de eso, comenzó mi canción… (Cash está haciendo referencia a la letra del tema)
LARRY: ¿Y como han titulado el álbum?
CASH: “The Man Comes Around”. Sí.
LARRY: ¿Cuántas canciones has cantado, Johnny?
CASH: No lo sé, Larry.
LARRY: ¿Las tienes en casa?
CASH: Si, problamente las tengo. Probablemente las tengo todas.
LARRY: Tengo otra canción por la que preguntarte, ‘The Burning Ring of Fire’.
CASH: “Ring of Fire”.
LARRY: ¿De dónde viene?
CASH: Está escrita por June Carter.
LARRY: Que está sentada justo ahí mismo.
CASH: June Carter y Merle Kilgore. Ellos escribieron esa canción para mi.
LARRY: Te tiene que gustar.
CASH: Cuando la escuché, dije, ese soy yo en una canción.
LARRY: ¿No intentastes parar ese disco?
CASH: No, no lo hice. No, no tenía intención de parar ese disco.
LARRY: Siempre es un gran placer tenerte, Johnny.
CASH: Gracias, Larry.
LARRY: Cuídate.
CASH: Gracias.
LARRY: Johnny Cash, “The Man Comes Around” ya está a la venta. La publicación de “The Essential Johnny Cash,” un CD doble crónica de los años de grabación con Sun, Columbia y Mercury ya está a la venta. También tenemos la reedición de ediciones con extras de 5 LP´S vintage de Johnny Cash. Gracias, Johnny, gracias por esta velada maravillosa. Gracias por estar con nosotros.
* Por Dr. Fernando Gil, Buenos Aires, Argentina.

ENTREGA LibrosKalish A DOMICILIO (OPCIONAL – CAP. FED.) $50.

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