Mapa narcoprostibulario de Carrefour – Capítulo I

Mapa narcoprostibulario de Carrefour. El precio más bajo garantizado de Once
Mapa narcoprostibulario de Carrefour
El precio más bajo garantizado de Once
I

 

CUENTO MONEDAS
cuento monedas
una dos tres monedas de dos pesos
una dos monedas de un peso
una dos tres cuatro cinco seis monedas de cinco centavos
una dos tres cuatro cinco seis seite ocho monedas de diez centavos
total
mas de nueve pesos en monedas
tengo para un atado de diez
salgo a la calle
voy al kiosco
le digo al kiosquero
un atado de diez Philip Morris
la kiosquera me mira extraño
sabe que cuando compro nunca compro menos
de dos atados
uno de diez me dice la quiosquera mirándome sin entender
me lo da
diez pesos
me la quedo mirando desconcertado
aumento??
No, me dice la quiosquera siempre valio eso
Ah bueno no me alcanza
Y salgo a la calle con un puñado de monedas
Que no me alcanza para un atado de diez
Lo aprieto fuerte en mis manos
Es todo mi capital
Paso por la puerta del bingo congreso
Y tiro todas las monedas al aire
Y arrojo todas las monedas a la reputisimadrequetepario
Y las monedas se abren en abanico
Como la detonación de un catucho de escopeta del 16
Y caen barias sobre el techo de un auto
Que pasa por Rivadavia
El tipo detiene el auto en seco
Casi lo choca el de atrás
Y se me viene encima
Y yo empiezo a correr
Me putea y quiere agarrarme
Pero por suerte esta en peor forma que yo
asi que intento recuperarme
me sercioro de que no me alla vuelto
a interceptar
y vuelvo a casa
con el mono mordiéndome
la nuca
los huevos
y la puta que te pario
ANIMALITOS DE DIOS
“Eran animales valiosos; una hembra joven costaba unos 400 dólares.”
¿De qué se esta hablando acá?
¿De tu mamá, de tu hermana, de tu abuela
de tu novia, de tu hija?
¿De una cajera de Carrefour
de una estudiante de la UBA
de una empleada de Bayer?
No.
Para tu tranquilidad estival
de lo que se esta hablando
en esta línea que copio
de las memorias de
Richard O’Barry
es de delfines.
Obviamete en tu mundo
los seres humanos
no son tasados
por la fria concienca contable
del debe y el haber.
MERCADO LIBRE
Hola juan pablo,
Tienes una pregunta en Walden O La Vida En Los Bosques – Henry D. Thoreau.
Ver pregunta
Saludos,
MercadoLibre
Pregunta del cliente:
Hola,es la versión en ingles? Enviado desde MercadoLibre para Android
Respuesta del vendedor:
Buenas noches, el libro que vendo se llama walden o de la vida en los bosques, con traduccion de Julio Molina y Vedia amigo de Macedonio Fernandez y cuyo nieto era amigo de David Viñas, la verdad que no se que responder a tu pregunta, saludos Libros Kalish.
ATARDECER
Estoy sentado en la placita Primero de Mayo.
Fumo.
Miro a los chicos jugar.
Miro a los perros correr.
A mis espaldas unos chicos discuten. Son una bandita de mas de 15 y el más grande como mucho tendrá no más de 10 años.
Uno con el pelo teñido de amarillo se sienta en el caño que hace de resplado del banco de la placita en el que estoy viendo pasar la vida, esperando que llegue la muerte y buscando la escena inicial que ponga a funcionar la novela que voy a escribir este año.
Ok.
Cuando el chico se sienta en el caño del respaldo del banco yo desde abajo lo miro y el desde arriba me mira.
Hola, señor, me saluda.
Hola, cómo va, le respondo.
Todo bien señor.
Y volvemos ambos, el chico y el señor, a nuestros asuntos tan inútiles como inevitables.
Ok.
Tengo la edad que tenían mis padres cuando yo tenía la edad del chico que me acaba de tratar de señor.
Bien, amiguito.
Me seguís, no?
Ok.
Ahí llego.
Vení.
Estás?
Ok.
Estaba sentado viendo caer la tarde o desapareciendo lentamente con ella mientras el cielo se teñía de rojo sangre – que no era rojo sino un infinito degrade de rosas y celestes y grises pero rojo sangre y el desierto y Billy Parthman me asaltaron y me llevaron al rojo sangre.
Bien.
Amiguito.
Te la hago corta porque todavía tengo que ir a comprar las cosas para cocinar y si me cuelgo me cierra todo.
Veo entrar a la Placita Primero de Mayo tres elementos. Una mujer con una carpeta y dos hombres que la acompañan y encaran a una parejita.
Los miro. Entre la mujer y los dos hombres si sumo todo deben haber haciendo números redondos unos 200 años.
A mis espaldas además de los chicos que juegan a la pelota hay un hombre que canta.
Sí, canta, para nadie, sentado en un banco solo y en un tono bajo y nada desafinado.
Ok.
Miro los tres elementos con curiosidad.
A mi lado ahora también se ha sentado una vieja con baston y bolsas del Coto del Spinetto – el Spinetto es un fantasma esperpéntico que supo vanagloriarse de ser el primer shopping center de la argentina.
Bien.
Toda la escena ya esta preparada para el crimén.
Los tres elementos avanzan hacia mí. La mujer al frente, los dos hombres le cubren las espaldas.
Prendo un cigarrillo.
Los miro sin mirar. Ver sin que el otro persiva que lo ves es una técnica difícil pero útil para la policía, los ladrones y los curiosos como yo que en la calle estan atentos a todo lo que se mueve y lo rodea a su alrededor.
Ok.
Tengo a los tres elementos parados frente a mí.
Hola, tenes un momento, que queremos hacerte una breve propuesta, me dice la mujer con la carpeta en su pecho tapando sus tetas caídas baya uno a saber cuantos años ya.
Recién entonces cuando se calla la mira de frente, a los ojos.
No, le respondo.
Ella hace caso omiso a mi respuesta y suma a la propuesta de contar algo brevemente a la vieja de baston y bolsas de Coto que no dice nada.
Bueno, dice la mujer, lo que les quería contar es que estamos juntando firmas para la candidatura de Gabriela Michetti para que se postule como jefa de gobierno de la Ciudad.
La mujer sigue desplegando su propuesta y yo abro la boca para ponerle un tiro en la cabeza.
A Gabriela Michetti yo le sacaría la silla de rueda, le gatillo mirando a la mujer y atento a los dos hombres que estan un paso detrás de ella.
La mujer se calla. Me mira con horror. Titubea un instante, se rehace y ensaya unas palabras.
Pero si le sacamos la silla de rueda queda en el piso, me responde con vos dramática, sin entender si esta hablando con psicópata o un loco.
Y yo le respondo:
Lo mejor que le puede pasar a la ciudad de buenos aires es que Michetti quede en el piso.
Los tres elementos, la mujer y los dos hombres, dan un paso atrás ahora temerosos de mi presencia y se alejan.
Y los chicos juegan.
Y los perros corren.
Y yo envejezco como la tarde. Como el fantasma esperpéntico del shopping Spinetto del barrio de Balvanera.
MERCADO LIBRE
Hola juan pablo,
Tienes una pregunta en Ciudades En Evolución Patrick Geddes Jane Jacobs Mumford.
Ver pregunta
Saludos,
MercadoLibre
Pregunta del cliente:
¿Atenderán en Viernes Santo? Saludos. Eduardo
Respuesta del vendedor:
no tengo ni idea cuando es viernes santo pero el Señor dijo: por la plata baila el mono, así que mientras tires el cadaver caliente sobre la mesa me vas a encontrar bailando como cualquier monito hijo de dios, saludos Libros Kalish
SÁBADO
El tipo no para de hablar.
Ni de fumar.
Fuma mas que yo que fumo mas que Dhashiell Hammett.
Mi amigo y yo estamos viajando en una camioneta haciendo una mudanza. Y el tipo que es armenio y tiene en la cara mas arrugas que Keith Richards y es diabético.
Es sábado a la tarde y estoy ayudando a mi amigo a mudar sus bartulos de la casa de su ex.
Embalar y mudar una vida en común que se rompió es triste.
Armamos cajas y metemos cosas en ella en un clima asfixiante. El aire se corta con un cuchillo. Estoy tentado de pedir si se puede poner un poco de música para amortiguar la tensión pero no digo nada porque el silencio, solo interrumpido por intercambios de palabras breves entre mi amigo y su ex, es pesado como la muerte de la escena que se respira.
En la camioneta, el tipo, que es un viejo de piel muy blanca nos cuenta que le reventaron la casa hace un tiempo. Que casi revienta cuando se entero y solo se salvo porque su vecino que es cana y diabético también le dio un pico de insulina que le salvo la vida.
Es sábado a la tarde. Hay sol. Y mi amigo y yo ya cargamos cadáveres, fantasmas y pesadillas que brillan como el sol de esta tarde en el que somos extranjeros.
El tipo, que se llama Jorge y hace 40 años que es fletero, nos cuenta que sospecha que el que le revento la casa es el ex de su mujer. Que justo la semana pasada había sacado del banco unas joyas que le habían regalado de su primer matrimonio. Según él, piezas de oro engastadas en rubies. Una costumbre armenia, según él.
Que se yo.
Cuando llegamos a destino.
Bajamos las cosas.
El tipo no para de hablar.
Cuando terminamos de bajar todo de la camioneta mi amigo le paga.
El fletero se va y a nosotros aun nos queda subir todo al departamento.
Y mi amigo me dice:
Una relación de años puede entrar en una camioneta.
Lo miro, sin saber que decirle.
La tarde cae.
Suave.
Perfecta.
Triste.
Y se que nos aguarda una noche difícil.
Como el dolor del tiempo en una calle que ostenta una iglesia de Cristo científico y una óptica Foucault.
PASTEUR Y MITRE
Pasteur y Mitre
Por favor.
Hace mas de veinte minutos que escucho pedir por favor.
Ahora mismo, sentado en la computadora escribiendo estas líneas sigo escuchando la misma vos pidiendo por favor.
Hace media hora había terminado de comer.
Estaba mirando la tele, los mosquitos me picaban y la noche parecía tener la misma consistencia que el container de basura estacionado en la puerta de mi casa.
Esta terminando Intratables y comenzando Animales sueltos.
Y ahí, justo ahí, escucho frenadas y gritos y corridas en la calle.
Pongo la tele en silencio. Me asomo a la ventana. Miro a la calle. A Pasteur.
Veo un policía caminar hacia Rivadavia.
Los tilos de la vereda me permiten un angulo muy reducido de visión de la cuadra.
Pero escucho voces y hadis de la policía y el policía que caminaba para Rivadavia vuelve ahora con un pibe con camisa a cuadros.
Por favor, escucho ininterrumpidamente.
Caen más patrulleros.
Desde la ventana veo detenerse gente a la altura de mi ventana y que se queda observando algo que escapa a mi campo visual.
Caen más patrulleros.
Estoy en calzoncillos. Me pongo el pantalos, agarro la remera, las llaves y bajo a la calle.
En la vereda de enfrente, sobre Pasteur casi llegando a Mitre, contra la persiana de metal, arrodillado en el piso, esposado y de espaldas a la calle veo al pibe que pedia y pide por favor.
Un tipo que se hacerca y se pone a mi lado se me pone a hablar y me explica que el pibe quiso robarle al flaco de camisa cuando salía del cajero de Rivadavia al 2300.
El flaco pide por favor. Todo el tiempo.
Ahora hay cuatro patrulleros. Unos diez policías.
Aparecen por la cuadra dos barrenderos del gobierno de la ciudad barriendo el cordon de la vereda y haciendo chistes y hablando de sus cosas. Barren el cordon de todo Pasteur y pasan al lado de toda la escena como si esta no existiera. Como si no hubiera una persona en el piso pidiendo por favor esposada y cuatro patrulleros y siguen con su trabajo.
Hay pocos curiosos mirando y pronto desaparecen.
Los minutos pasan y me parece ecsesivo el tiempo del operativo y la cantidad de efectivos implicados en el terreno.
Luego de 15 minutos de mirar la escena, siempre tentado de sacar la cámara y sacar fotos sin decidirme ha hacerlo, vuelvo a casa.
En la tele esta hablando Sergio Berni con Fantino que para mi volvió a la tele con barba porque se hizo retoques en la cara.
Y en la calle el pibe sigue pidiendo por favor.
Es la misma esquina y la misma hora en la que ayer estaba con mi sobrino Esteban Masot y Luco, un librero amigo, que sabe cantar la internacional socialista en catalán
Por favor…
Pide el pibe en el piso.
Por favor…
PERFIDIA
Lo presiento.
Su cercanía me pone histérico y me imprime miedo.
Es una promesa que se huele como cuando llega la primavera y en el aire flota una leve melancolía que te atraviesa el cuerpo.
Sí, lo sé, es el amor.
Algo que cuando llega arrasa con todo. Que cuando llega no hay lugar donde guarecerse o confin del mundo donde esconderse de él.
Y como ya tenemos pelitos en los huevos que nos afeitamos para que parezca nuestro cachivache un poquito mas grande visualmente sabemos de sobra que cuando llega el amor lo que arrastra con él es una yunta de bueyes que cargan tantos sueños como pesadillas.
En fin.
George Steiner abre su ensayo sobre Tolstoi y Dostoievski escribiendo que la crítica literaria debería surgir de una deuda de amor.
Y con James Ellroy tengo una deuda de amor.
Y desde ahí escribiré sobre él.
A fines de marzo sale en España un nuevo libro de James Ellroy, Perfidia. Y tarde o temprano se publicara en Argentina. Y si no es así, como ha sucedido con otros libros de Ellroy, de alguna forma me las arreglare para conseguirlo.
Perfidia es la primera parte de un cuarteto de policiales que trascurren a principios de los años cuarenta en Los Angeles. Este cuarteto encastra con otro cuarteto anterior que escribió Ellroy en los años ochenta y con el cual logro para el policial negro en su momento el milagro de multiplicar los panes y los peces. Con La dalia negra, El gran desierto, Los Angeles confidencial y Jazz Blanco Ellroy no solo cuenta la historia criminal de Los Angeles de los años cuarenta y cincuenta sino que renueva un genero donde los detectives Philip Marlowe y Sam Spade ya olían a bolitas de naftalina. Y luego vendría una trilogía en donde contaría la historia criminal de Estados Unidos en el periodo que cierra el cuarteto de Los Angeles y hasta los años setenta. Y en medio de toda esta orgía de palabras y sangre escribiría dos libros de memorias, uno dedicado a su madre, Mis rincones oscuros, el otro a las mujeres que pasaron por su vida, A la caza de la mujer.
La cantera de la cual James Ellroy extrae pepitas de oro que son su fortuna y su desgracia es cuerpo brutalmente asesinado una noche de sábado de su madre cuando él tenía diez años. Crimen nunca resuelto cuyo cadáver es el angel guardian de todos los demonios de su literatura.
En Ellroy la historia se parece bastante a como la leía Foucault donde no hay principio ni fin, ni buenos ni malos, sino que cada momento tiene su nucleo de conflicto con sus opuestos en tensión y donde la sangre siempre es inevitable. A lo sumo se puede ahorrar algunos litros si se entiende el drama del momento, pero la sangre será derramada, siempre.
Hay quienes comparan a las novelas de Ellroy con los dramas históricos de Shakespeare. Y siguiendo a la amada-amante de Georg Lukacs Guadalupe Marando donde hace poco me señalaba que este filosofo húngaro afirmaba “que las ficciones históricas de Shakespeare y Walter Scott, que no eran fieles a los hechos, eran sin embargo más verdaderas que las crónicas porque mostraban mejor ellas lo esencial de la época en cuestión”, lo mismo se puede decir de las novelas de Ellroy.
Hace unos años fui testigo de una defensa de tesis. En ella participaba como jurado la empleada pública que por más duchampciana que le guste emperifollarse yo que conozco sus mañas de empleada estatal se que mas se parece a la empleada publica de aquel esquech famoso de Antonio Gasalla, me refiero a Graciela Esperanza que se preguntaba en un momento de la defensa de esa tesis en relación a 2666 de Bolaño de dónde éste había sacado esa imaginación para escribir ese libro. La pregunta era tramposa, como tramposa son casi todas las preguntas y lecturas que hacen las personas formadas en la UBA y que yo sostengo que si se quiere darle aire a la literatura y el pensamiento en Argentina a todos los egresados de la UBA en general y de las carreras de SOciologia y Letras en particular hay que mandarlos a trabajar al campo y prohibirles bajo pena de muerte que se dediquen a escribir libros de ficción o critica y cosas asi. En fin. Bolaño era lector de Ellroy y tras carton de Cormac McCarthy. De ahí saca Bolaño esa mierda de cadáveres que se apilan. Ya que esta, para cerrar mi dictamen de lo mal que Puan lee traigo como anegdota que un buen día le preste a un delfin de Graciela Esperanza un libro de Ellroy. Él lo leyó y su veredicto fue el siguiente: no es más que un bet-seller.
Así lee la UBA literatura, pero también política y filosofía. Para la mierda. Y son los que en gran medida terminan ocupando todos los puestos bacantes que ofrece la industria cultural argentina.
En fin.
Perfidia.
Lo espero. Con miedo. Porque el encuentro puede ser puro amor o una cita amarga. Nunca se sabe. Lo que sí se es que no me será indiferente.
Sus últimos dos libros, A la caza de la mujer y Sangre vagabunda fueron una larga noche de amor. Aun recuerdo las 200 paginas finales de Los Angeles Confidencial – libro que compre en saldo en una librería que ya no existe de la av. Corrientes al mil novecientos y monedas que se llamaba Fin de siglo, librería donde también compre otro libro que me calaría hondo en los huesos, En la frontera de Cormac McCarthy – que las leí un sábado a la noche en Villa Ballester y que lo termine de leer ya con la luz del día asomando por el patio de casa y yo en estado de locura total como si me hubiera tomado una bolsa de merca así de grande. Pero no, esa noche no hubo merca ni alcohol ni una mierda, solo Ellroy y docientas pavas de mates y barios atados de cigarrillos.
Las contadas veces que me paso algo parecido con la literatura en estos últimos tiempos fue con Donald Ray Pollock y William T. Vollmann.
Y a mi sobrino Esteban que se crió conmigo jamás le dije que leyera nada. Simplemente me vio crecer leyendo y para cada cumpleaños le regalaba libros que no leía. A los doce le regale la Trilogía de Auschwitz de Primo Levi, a los diez It’s de Stephen King, a los catorce Meridiano de sangre de Cormac McCarthy, a los quince Fontanarrosa y los ocho Los angeles confidencial. La apuesta era fuerte. Simplemente le deje al alcance de su mano buena literatura y que el decidiera que hacer con ella. Hoy es un buen lector de Ellroy apenas tiene 19 años.
Ellroy esta vivo.
Ellroy esta escribiendo.
Ellroy publico el año pasado una nueva novela que este año se publica en español.
Ellroy me ha hecho feliz en diferentes momentos de mi vida.
Ojala lo vuelva a hacer nuevamente.
Y si no es posible, será triste, pero eso no cambiara para nada mi amor hacia él, su literatura y los momentos que pasamos juntos y fuimos felices.
Inmensamente felices.
¿QUERÉS SER POLICÍA?
¿Para qué sirve un servicio de inteligencia en cualquier país del mundo?
Para saber qué te metes por la nariz, qué te metes por el culo, para sembrar cadaveres y borrar evidencias. En fin, para conocer tus verguenzas y sus secretos inconfesables para tenerte bien agarrado de los huevos cuando sea el momento. Pretender un servicio de inteligencia con hombres educados en una moral tan recta como en una etica intachable es como exigirle a los chanchos que vuelen o que el mundo sea alegre y festivo como una propaganda de Coca Cola.
COLLAGE
este collage se llama CHARLY CARISMAYER en obvia referencia a charly y charly, el publico y el privado, el de barrio norte y el del tigre, el desorden y el orden, cahrly y charly se cruzan en las inmediaciones de wisky que nutre la musicalidad de este duo peculiar y complejo como unos pimpinelas atravesados por la psicodelia de los dias en que lucia salia con el diego y joaquin se daba viavas en la cara para sucitar los suspiros de las chicas que bailan al ritmo de carisma en alemania o el DF, en baires o donde sea que suene la melodia que rueda en las consolas de los carismas o las gargantas de dramas amorosos que siempre bordean el incesto argentino, y surgue el sonido que envuelve a la pimpinela enamorada y tontona de barrio y la cool sombi electrica que sueña como la otra con un sonido que la eleve y la aleje de su tristeza de oscuras pasarelas cotidianas y asi y asi carisma o pimpinela son sortilegios de la angustia que cuando se apacigua con la musica se vuelve movimiento y flujo inmantado de luminosidad breve como breve es la funcion la noche la oscuridad que retrocede del dia que vuelve implacable como las rutinas y derivas del diario que afantasma a las pinpinelas carismas hasta la proxima resurrexion fugas como una hermosa melodia que es tan tonta y simple como un sonido como cualquier ventosidad que se agrupa y conforma un conjunto de siluetas o rítmicas y dibujan una encadenada sucesión de formas sonoras que por alguna razón se convierten en música como antes eran solo sonidos díscolos desconectados inconexos o solo runrunes sin fuerza de don o darse al que lo escucha como melodía y mas y un mas exquivo y motriz de todo arte que surge de un antes y se reinventa sin entender lo que dibuja en su hacer lo que ignora aunque crea que lo sabe pero eso solo es posterior nunca anterior ni en el momento asi es siempre todo forma de belleza que dibuja una melodía que le da un mágico momento a la pimpinela o a la carisma da igual lo que el músico da y lo que el que recibe su arte lo atraviesa es algo que si es perdurable es algo posterior y en todo caso no importa si el carisma o pimpinela dan forma a sus melodías y las chicas pimpinelotescas o carismaticoolescas son felices y ya con eso es mas que cualquier paga o retrivucion la del momento de la simple y peligrosa mirada al abismo donde el músico mira y escaba en su melódica búsqueda una música que solo el escucha y solo el puede traducir o nadie lo hara después si eso es schoenberg o paganini o solo ruido chatin chatin qué importa si el músico cuando elaboro su tachin tachin o su layda Macbeth de shostakovich en ese acto donde arriesgo y se entrego a su deriva por un instante el de la cohesión de una forma propia y que surge tan urgente como esquiva y hay que atrapar sujetar solo bajar y trascribir y traducir y es algo que se recibe mas que confeccionarlo luego la pulicion es orfebrería pero sin transe ni misterio ni nada eso ese momento el de la transcripción de una locura interna que delimita una posible belleza es el arte y el momento del artista en el que es dios y su creación es nada y todo es solo un estar atravesado por algo que lo excede y lo posee y lo guía y lo pierde ese momento es el único que cualquier músico o artista de veras busca porque es el momento donde se pierde y se encuentra luego si las chicas pimpinelas o carismas le dan su entrega enamorada o su rechazo asqueado que importa o importa pero si eso que estaba brotando de la nada y los sonidos asimilados logro conformar la estúpida o sublime sonoridad ese que ha hecho eso es soberano porque el arte y la música en este caso siempre es una forma de componer algo que solo uno busca y espera y arriesga porque ni a los Beatles ni a Atahualpa yupanki ni a manzanero ni a carisma ni a pimpinela ni a glen gould ni a charly ni a nadie lo buscada ni esperaba y arriesgo nadie nada por el sino el mismo ellos y eso ese momento de arrojar y jugar sin red es y será el mejor y mas luminoso momento mucho mas que cualquier trompeteo adulador o recompensa monetaria o seguridad es solo las senizas del fuego que ardio y que es solo el reconocimiento de algo que ya es pasado y recuerdo pero nunca vida en ebullición que en una habitación humeda o un garaje suburbano o la solitaria música que surge sin esperanza ni futuro mas que la necesidad del que esta buscando una palabra o música y la logra cazar como su movy dick su ballena blanca eso es lo único que es la forma de felicidad de un músico que tiene una melodía que volcar al mundo luego si eso es bueno o malo genial o asqueroso vanguardista o tradicionalista que importa si eso es comercial o alternativo si el músico es músico es decir lo mueve una melodía que lo mueve y lo hace buscar su forma secreta donde sus amores y sus necesidades de recrear ese encantamiento igual y diferente y poder dar una forma propia tan suya como las que lo formaron y eso a la vez encantar a otros eso ese moemento donde esta en juego y se arriesga esa forma es siempre un misterio que solo el que se anima a arrojarse a esa aventura que puede ser reconfortante como mortífera es el momento mas exitante y caliente y mágico del músico

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MET
En directo la temporada del Metropolitan Opera House de Nueva York. Este sábado, desde las 14, Carmen, de Bizet, con Elina Garanča, Jonas Kaufmann, Ailyn Pérez, Gábor Bretz y la dirección de Louis Langrée. El Met, todos los sábados en directo desde Nueva York, solo por La 96.7
http://www.nacionalclasica.com.ar/
http://player.dcarsat.com.ar/rn_sc_rad37/
SÁBADOS DE SÚPER ACCIÓN
Camino con rumbo descuajeringado pero firme hacia el Eassy.
Todo derechito por avenida Rivadavia.
Antes de llegar a Plaza Once escucho en un local de ropa que sale por los parlantes algo así como: ¡Arriba, arriba, arriba las palmas todas las solteras a bailar a la pista!, o algo así.
Siempre me intrigan esos barsuchos y locales de ropa de las inmediaciones de Plaza Once.
Es el universo de los mejores cuentos de Charles Bukouski.
Ahí todo esta a la vista y oculto.
Todo es ilegal y legal.
Y si te movés mal podes terminar para el culo en cuestión de segundos.
Cruzo Pueyrredon.
Plaza Once.
Cámaras mirando desde lo alto.
Policías. Putas. Ladrones. Linyeras. Locos. Evangelistas. Laburantes haciendo cola en una parada de colectivo.
Paso al lado de un evangelista que canta y acapara la atención de un publico nutrido.
Canta con micrófono y un parlante que amplifica mucho su voz.
Canta: ¡Aquí esta el señor!, o algo así.
Su público lo sigue entretenido.
Sigo.
Avanzo.
Mas putas, mas canas, mas pibes chorros, mas negros y el sol dejando todo a la vista.
Cuando llego al Eassy entro.
Un lugar horrible.
Para mi es una metáfora de la horribilidad del mundo.
Una confirmación de que las cosas avanzan sin ton ni son.
Bien.
Vuelvo por el mismo lugar por el que fui.
Veo una puta que da pena. Me pregunto cuánto cobrara y cuánto hará al día.
Que jodida que es la vida.
Cuando estoy llegando a casa miro hacia atrás.
El sol se pone sobre Rivadavia.
Todo es naranja y hermoso.
Y debajo de esa belleza hay vidas descompuestas que la luz del atardecer cayendo sobre Rivadavia maquilla por un instante.
Llego a casa. Tomo un café y como un alfajor.
Salgo nuevamente.
Voy al Coto, por unas anchoas y unas cervezas.
Entro a ese lugar tan triste y horrible como cualquier Super donde los cuerpos se ordenan y circulan ordenados por las mercancías.
Me peleo con una vieja en la caja que se enoja porque no abanzo.
Dejo libre el pasillo para que se pueda circular libremente.
La gente se pone loca. Si obstruís la circulación se vuelven locos. Si les facilitas la circulación también.
Le quiero explicar a la vieja que cuando llegue mi turno en la caja avanzo pero mientras tanto dejo libre el pasillo para que los changuitos circulen libremente en su orgia mercante.
Ok.
Me peleo con la vieja que teme no se qué. Que alguien se nos cuele porque la fila tiene un agujero.
Dios santo.
Vuelvo a casa.
Me pongo a cocinar un calzon de muzzarella, tomate, anchoas y picante mexicano que me trajeron los Carismas de una gira por ese país rico en cadáveres que nutre una de las venas mas ricas de la imaginación literaria norteamericana.
Bien.
El calzon me salió para el culo.
Mal.
Me duele, porque soy cocinero, porque cocino de toda la vida.
Con mi calzon malogrado y una cerveza me siento a comer frente al televisor.
Lo veo a Del Moro entrevistando primero a Larreta y noto sierta virulencia en su forma de hacerle preguntas, lo cual en su tono tan suave y sutil de conducir es toda una toma de posición política pienso. Luego pasa a primer plano en el programa Alejandro Dolina. Estuvo brillante. Inteligente. Y creo que los panelistas no entendieron una mierda lo que dijo.
Sentarte a mirar tele solo un sábado a la noche es un error.
Las horas pasan sin sentido y las imágenes se suceden y lo único que podes hacer es seguir bebiendo hasta desaparecer.
Vi a la Rocasalvo entrevistando a Pinti y en TBR a Jazmin Stuart que es preciosa y parece inteligente, es decir la ecuación perfecta de una pesadilla.
También vi una peli donde De La Serna y Pablo Echarri estan en la Mansión Sere. Me caen bien los dos actores pero la peli me parece mala.
Por ahí pasó Johnny Allon que lo conozco desde chico cuando conducía un programa en canal 2 en los años ochenta. Tarantino con Johnny Allon no le seria difícil hacerse de 10 oscares con una peli.
En fin.
Así llegue a la madrugada con Corpleyde en TN y finalmente a Pasión de sábado donde si tenes entre 16 años y 99 años y lo tuyo es bailar esta semana que viene van a hacer un casting para contratar nuevas bailarinas para el programa.
Las bailarinas del programa, han mejorado mucho en estos últimos tiempos. Estan bastante bien. Son las cuatro de la mañana y quizá la noche y sus culos y tetas bamboleándose al ritmo de la cumbia villera logran imprimirle una belleza extra. Que se yo.
Entonces llega al programa El Pepo.
¿Lo conocias al Pepo?
Yo no.
Hace cumbia villera y parece que no hace tanto estuvo guardado a la sombra.
Hace un discurso sobre lo bueno que es no tomar porquerías y que ahora rescatado esta haciendo las cosas bien.
La conductora y el hablan y se ponen de acuerdo en que es bueno no tomar porquerías .
¿De qué estamos hablando chicos?
Imagino que El Pepo y la conductora estan hablando de faso, paco, cocaína y de que el Pepo se paso de manija y salió de caño.
Imagino.
Porque en sus palabras se dice cosas omitioendo casi todas.
En fin.
El Pepo empieza a tocar.
La primera canción habla de vivir de gira, que aguante la cumbia villera y peposa y arriba las palmas.
Vivir de gira.
A todos nos gustaría vivir de gira.
Pero si vivis de gira terminas mal.
También es cierto que si nunca te vas de gira en tu vida también podes terminar para el orto.
En fin.
El Pepo volvió y rescatado y sus canciones hablan de gira.
Y ahí en un momento me quede dormido frente al televisor como Omero Sympson.
Say no more.

En los Links que siguen se pueden leer las Confesiones de un librero de mierda y Las Chicas de Letras se masturban así:
zzz—Confesiones de un librero de mierda—zzz
Las chicas de letras se masturban así. Obras Completas sin editar – Elsa Kalish

 

ENTREGA A DOMICILIO (OPCIONAL – CAP. FED.) $50.

Contacto: juanpablolief@hotmail.com

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Libros difíciles de encontrar a buen precio.
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