Mapa narcoprostibulario de Carrefour – Capítulo IX

Mapa narcoprostibulario de Carrefour. El precio más bajo garantizado de Once
Para este collage se utilizó a William T. Vollmann, Jorge Luis Borges, Hitler, The Beatles, Pablo Picasso, Lisa Ann, Oscar del Barco, Sarina Valentina, un Pibe Chorro, mi gato René, un japones con un lomo increible que no se su nombre y una Muñequita Liefeld Puteadora. 
Mapa narcoprostibulario de Carrefour
El precio más bajo garantizado de Once
IX
Das Ende des Weges (Aus Nahrungssorgen)

 

-I-
ROTO Y DESCOCIDO
Así, si el número de mutilados de guerra [de soldados estadounidenses] fue de diecisiete mil, entre los trabajadores que permanecieron en Estados Unidos sufrieron amputación cien mil a consecuencia de accidentes laborales durante el tiempo que duró la guerra.
Se desataron todos los infiernos, Max Hastings

 

Al pintor, dibujante y humorista George Grosz lo conocí por la tapa de un libro de Nicolás Casullo donde se reproducía un fragmento de su famoso cuadro Metrópolis.
Al menos eso me dicta hoy la memoria.
Poco y nada puedo decir de la historia de la pintura.
Esto me gusta. Esto no me gusta. Esto me parece una terrible boludez. Esto me parece genial.
Son sentencias que puedo sostener por una formación estética que me viene mayormente de la literatura y la música pero que difícilmente pueda argumentar por desconocer la historia de la pintura.
George Grosz vivió en una época y un lugar particularmente generoso en el derroche de expresiones estéticas y pesadillas sociales.
Era alemán como mi abuelo paterno.
Poco y nada puedo decir de la historia de Heriberto Oto Liefeld.
Que durante la Segunda Guerra Mundial todos los meses aportaba una parte de su magro sueldo para ayudar a su país a ganar la guerra.
¡Era nazi!
No, bebote.
Era un boludo que creía en su país. Como hay otros que creen en la historia, Dios o el progreso.
Y por cierto – una cuestión que excedía ampliamente a un techista, mi abuelo hacía techos – cuando se preguntan algunos cómo podían tolerar ciertas personas vivir en la Alemania nazi, me gustaría recordar dos cosas: una, que la historia siempre es terrible; y dos, que Sigmund Freud recién se va en 1938 a Londres no tanto porque le molestara la situación politica sino por la inchapelota de su hija. Freud como Ernst Jünger o Martin Heidegger o Karl Kraus eran concientes de la horribilidad de la situación pero ya habían percibido que el mundo que se avecinaba luego de la guerra era un horror ganara quien ganara. Y si cruzamos el océano y viajamos por esa Norteamérica tan maravillosa donde Thomas Mann encontró refugio nos podemos topar con William Faulkner al que nadie jamás le paso factura por vivir en una región donde el racismo era tan asqueroso como el de Hitler.
Del abuelo tengo tres recuerdos.
Una tarde en la puerta de su casa en José León Suárez en cueros tomando una cerveza.
Un domingo que me llevo a pasear en su motoneta.
Una foto de Mar del Plata donde estamos festejando mi cumpleaños.
Y algo más.
Un recuerdo de la abuela Elsa Kalish, cuya madre era prima hermana de Schindler, el de la Lista de Spellberg.
En casa había billetes alemanes de la década del 20 y la abuela me contaba lo terrible que era la hiperinflación alemana donde la gente usaba los Marcos para tapizar las paredes.
Y obviamente el abuelo jamás se nacionalizo argentino. Gracias a eso yo tengo la nacionalidad alemana. Que me chupa un huevo como la argentina pero que acepte que mi hermana Mariana y mi primo Sebastián me la tramitaran porque siempre puede irse todo a la mierda acá y es bueno tener un papel que acredite que perteneces al primer mundo.
Mi abuelo y George Grosz conocieron la Alemania de los Weimar.
Uno era un niño que padeció de la supervivencia diaria de un país hecho mierda. El otro era un adulto y ya un artista consumado.
Ok.
Hasta acá el abuelo.
Chau, abuelo, Gute Nacht, süße Träume.
En los dibujos y pinturas de Georges Grosz lo que desde un principio me fascino fue como logra captar lo esperpéntico de una época y lo familiar que me resulta esa mirada porque es sencillamente la mía y la tuya, lector pelotudo.
Burgueses satisfechos y putas de saldo y esquina.
La política y el sexo en su obra son pura pornografía.
Pornografía que no habla de Aletta Ocean detrás de un escritorio haciéndose una paja cuando entra su jefe y la descubre y se la recoge.
Como cualquier hombre bien nacido y que no sea un degenerado invertido desearía cogersela hasta quedar seco.
No.
La pornografía de Grosz habla de la vida cotidiana de una ciudad, de una sociedad y de un mundo que es… a ver, pabote lector, de quién es esa ciudad, esa sociedad y ese mundo pornográfico del que habla Grosz, del tuyo y del mío, bien estúpido, algo vas captando.
Bien.
Quería balbucear algunas palabras sobre Grosz porque en estos días me dí cuenta que cuando saco fotos en la calle o hago mis collage me inscribo claramente en la tradición de Grosz.
Esos musulmanes que fotografío y los cruzo con pornostars dicen mucho más de tu vida cotidiana que la supuesta importancia de si Pirulito o Menganito va primero en las encuestas de quien será el próximo capitán del siempre nuevo y maravilloso Titanic.
Perdón, porque doy por supuesto que todos saben qué estoy diciendo cuando llamo a la gente que duerme en la calle musulmán.
Musulmán es el término que usa Primo Levi para señalar en su libro Si esto es un hombre a los rotos y descocidos de un campo de concentración.
Mira si estarán rotos los tipos que duermen en la calle y lejos de vivir en el mundo maravilloso en el que vos y yo vivimos que son los únicos “seres humanos” que no tienen celular.
Un cartonero tiene celular. La mujer de uno de los dueños reales de la Argentina tiene un celular que vale 10.000 dólares. Pero el tipo que duerme en la puerta de tu casa no tiene celular.
Los campos de concentración como se entienden en la modernidad fueron usados mucho antes que por los alemanes por los españoles y los norteamericanos. Y cuando los Aliados ganaron la guerra no destruyeron los campos de concentración como sí destruyeron ciudades enteras sino que simplemente se limitaron a desalojar a unos y poner a otros en ellos.
Los otros días luego de sacarle unas fotos a una mujer rota, pornográficamente rota, en la puerta del edificio de la casa de Charly García, en Coronel Días y Santa Fe, se me ocurrió pensar que hoy toda la ciudad es un campo de concentración. La diferencia es que los alemanes eran más piadosos. Cuando la gente se rompía la gaseaban – con un producto que patento la misma empresa que hoy te vende medicamentos para tu hijo – y se moría físicamente, porque espiritualmente ya estaba muerta. Pero nosotros ni eso, sencillamente a la gente que se rompe la dejamos tirada en la calle.
Los campos de concentración no fueron una locura producto del Profesor Neurus sino un laboratorio donde una civilización ensayo una forma particular de ciudad, de sociedad, de mundo.
A los argentinos les gusta trompetear que los desaparecidos son un invento argentino.
Pero cuántas especies animales y vegetales han desaparecido en los últimos 200 años producto de una forma de vida que occidente no duda en seguir creyendo que tiene un futuro de progreso tan prometedor y feliz que es capaz, incluso, de convertir a sus propios hijos en musulmanes.
-II-
acabo de releer el prologo de Baron BIza a su novela “el derecho de matar” libro que tipeamos a cuatro manos con Sebastián Hernaiz y fue publicado en no me acuerdo que numero de la revista elinterpretador y nada lo reprodusco porque es muy bueno, asi como quien quiere leer la novela la puede leer entrando en el link de este post (Baron Biza. El inmoralista – Christian Ferrer):
A MANERA DE PRÓLOGO
Aclaremos…
Lector: No quiero, ni debo engañarte. No necesito tu aplauso, no temo a tu abrazo, ni me hace falta tu dinero. Estoy más allá del oro y de la fama; más allá de esa fe que hácete creer sincera la caricia de tu hembra y la mano de tu amigo.
No tengo trazas de Cristo ni vehemencias de profeta. Si mides mi libro con la vara mediocre del catecismo de tu vida, mi libro, dejará en tu alma un acre sabor de inmoralidad. Será inmoral porque te mostrará su maravilloso pubis y sus erguidos senos y habrá de hablar desde el fondo obscuro del protoplasma.
Inmoral quizás, porque te recordará, cuando ello sea necesario, que defecas diariamente.
Te hará dudar de tu Dios.
Te ensañará a escupir sobre el código de la Sociedad y de la ley, de esa ley dictada por viejos sicalípticos, seniles, decrépitos y repletos.
Te hará dudar de ti mismo.
Si no tienes coraje, déjalo. Hay en él cátedra de muerte, tribuna de revolución, escuela de crimen, remansos de odio, crimen y sadismo fruto sólo de la simiente que los hombres, mis hermanos, arrojaron en mi alma…
No fue escrito para las muchedumbres endebles, ni para los mercaderes disfrazados de rotativos, ni para los maestros en técnica, ni para los que visten la toga de la estupidez a modo de ciencia, ni para los policíacos, ni los invertidos.
Todos los libros encuentran un rincón en las bibliotecas. El mío, no lo encontrará nunca, porque no lo busca, porque no lo quiere, porque no es veneno que ha de guardarse en ampolletas. Si ese hubiera de ser su destino, no lo habría escrito…
Tampoco necesita encuadernarse para adornar “boudoir”, ni sirve de solaz a semivírgenes.
Veaa corretear salvaje en el cerebro de la humanidad, a gritarte en la noche triste de tu cama fría o mentida la verdad que conoces y callas, va a retozar en las cavernas de tus pulmones como lo hacen los bacilos de Koch, como lo hacen en tus venas las espiroquetas pálidas que te brindaron como herencia tus mayores, cuando volcaron generosos en tus vasos sanguíneos el residuo de los suyos.
Está hecho para los harapos, para los hijos de nadie, para “los mal nacidos”, para los que tienen por cabecera el tarro de basura, para los que no tienen Dios, ni hembra… Para los vagabundos que sueñan mirando al sol en los suburbios de las ciudades esperando el nuevo amanecer y que más tarde disputan, a los perros, los huesos que arrojaron los sirvientes, y que rechazarían las “Quiquís” y las “Lulús”.
Son hojas destinadas a las prostitutas sin cartilla, los presidiarios que no llevan número, los Jueces y quizás las colegialas.
No te engaño, porque si así lo hiciera, pretendería engañarme a mí mismo.
En sus páginas, como ante el calidoscopio, desfilarán esperanzas muertas, jirones de una vida, de un corazón y de un cerebro. Un corazón y cerebro a semejanza del tuyo, que va a mostrarte sus lacras y sus bellezas, que desplegará ante tus ojos, el abanico de sus lepras y sus virtudes…
He nacido rebelde, revolucionario, como otros nacen proxenetas o cornudos.
Alma que no busca el alma hermana.
No te pido respeto ni mofa. No me interesa. Estoy por encima de tu admiración o de tu burla.
No espero ni tu aceptación ni tu rechazo. Voy hacia ti sin que me llames, seguro de mí mismo.
El Autor
-III-
CLARIN MIENTE
(un cuento narcoprostibulario para niños K de 4 a 6 años)
hoy me voy a poner el disfraz
del aparato publicitario-periodistico K
voy a invocar la palabra
magica
que creo y lego
el conductor Nicolas Repeto
y que hoy es patrimonio
de la lengua rioplatence
¡por el poder de nestor
dame
zaracatunga!
y ya esta
ahora soy
lanata gay k
puto puto puto
sí a vos
te digo
puto puto puto
bien
clarin miente
y lo voy a demostrar
denunciando una informacion
que tengo recontra chequeada
de un cagatintas del grupo clarin
diego erlan
un periodista cultural
pelado y con una barba
que si le pusieramos un turbante
es igualito a bin laden
ok
periodismo k
para todos y todas
titulo de la nota
Murió Edgardo Russo, una elegante figura de la edición independiente en nuestro país
a ver dieguito
de russo
se pueden decir muchas cosas
menos que era elegante
se puede decir que era un puto insoportable
que era una conventillera
que no sabia cuidar y respetar
a la gente que trabajaba para el
que era un buen editor
lo que quieras
meno que era elegante
al menos que para clarin y sus esbirros
elegante
quiera decir
mamarracha
clarin y erlan
mienten
putos putos putos
-IV-
este collage se llama: El abogado de La Reina de los Supermercados Chinos que es coreana, se la da de Yoko Ono y nunca se garcho al Viejo Boludo porque no se le paraba

Copia (20) de Copia de Ezequiel Martinez Estrada Oscar del Barco Jorge Luis Borges

En los Links que siguen se pueden leer las columnas Mapa narcoprostibulario de Carrefour, Confesiones de un librero de mierda Las Chicas de Letras se masturban así:
zzz—Confesiones de un librero de mierda—zzz
Las chicas de letras se masturban así. Obras Completas sin editar – Elsa Kalish
Mapa narcoprostibulario de Carrefour. El precio más bajo garantizado de Once

 

ENTREGA A DOMICILIO (OPCIONAL – CAP. FED.) $50.

Contacto: juanpablolief@hotmail.com

Acerca de libroskalish

Libros difíciles de encontrar a buen precio.
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